Ernesto Sanz,
jefe de los
senadores
radicales;
Adolfo Stubrin,
presidente de la
Convención
Nacional, y
Roberto
Iglesias, titular
del Comité
UCR, anunciaron
ayer que
formarán una
coalición
opositora a
Néstor Kirchner.
Y ya suenan los
posibles
candidatos para
la fórmula
2007.
Roberto Lavagna, Elisa Carrió o un dirigente del radicalismo son la opciones que la cúpula de la UCR baraja hoy para las elecciones presidenciales de 2007. Sin embargo, el viernes y el sábado en Rosario -como adelantó este diario- no se consagrará ninguna candidatura. La convención radical se limitará a reafirmar su rol opositor y, en ese marco, avalará la formación de coaliciones con otras fuerzas políticas.
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«En Rosario vamos a gestar un proceso político para que en 2007 haya una alternativa opositora e independiente de Néstor Kirchner. El gobierno quiere que esa alternativa sea de derecha o de centroderecha. Nosotros no queremos eso», explicó
Adolfo Stubrin, titular de la convención de la UCR, custodiado por el jefe del Comité Nacional, Roberto Iglesias, y por el presidente del bloque de senadores radicales, Ernesto Sanz. El ala lavagnista del radicalismo copó el tercer piso de la sede del Comité Nacional de la calle Alsina. No fue convocada al encuentro la secretaria general del partido, Margarita Stolbizer, quien propicia una fórmula radical pura o una mixta junto al Partido Socialista y al ARI de Elisa Carrió.
Sin embargo, un poco más de la mitad de los 35 convencionales que debatirán en Rosario responden al radicalismo lavagnista. Por eso el documento difundido ayer por Stubrin -cuyos párrafos centrales se adelantaron en este diario el jueves pasado- es casi una réplica exacta de la «doctrina Lavagna» sobre la necesidad de generar una «alternativa superadora». En el texto, titulado «Proyecto de Declaración de Rosario», se elogian los actuales equilibrios macroeconómicos pero se critica la falta de respeto a la división de poderes y el avasallamiento de las instituciones plasmados por el kirchnerismo a través de la reforma al Consejo de la Magistratura y los superpoderes.
Tan lavagnista fue el anuncio radical de ayer que hasta Stubrin parafraseó al ex ministro kirchnerista al afirmar que la coalición que impulsa la UCR es «centro progresista». Y Sanz la calificó como «progresista republicana».
Frente de tormenta
Este juego dialéctico ventiló un eventual frente de tormenta entre Lavagna y sus socios radicales. Iglesias y compañía excluyen a lo que ellos llaman «la derecha»: Mauricio Macri y Jorge Sobisch. Pero el ex ministro de Economía y sus aliados de El General (ex duhaldistas opositores, como Jorge Sarghini y Francisco de Narváez) no descartan al diputadopresidente xeneize como referente en la Capital Federal.
Stolbizer ratificó ayer su decisión de impulsar una fórmula de centroizquierda que excluye a Lavagna y, obviamente, a la concertación « plural» que el oficialismo promueve junto a los gobernadores UCR que integran el Movimiento Radical Federal (el mendocino Julio Cobos, el santiagueño Gerardo Zamora, el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral, el correntino Arturo Colombi y el rionegrino Miguel Saiz).
Alineado con la blonda ex diputada está el actor y dirigente porteño Nito Artaza, quien ayer ni siquiera cruzó un saludo con Jesús Rodríguez, cacique del radicalismocapitalino. Aunque ausentes en el plano verbal, la figura del fundador de Ecolatina y la de Raúl Alfonsín sobrevolaron el mitin radical. En el pasillo que daba a la sala de conferencias, un recorte periodístico de una entrevista a Stubrin titulaba: « Lavagna despierta expectativas en la sociedad». Dentro del recinto donde hablaron los popes del radicalismo, un gigante afiche con el rostro del ex presidente proclamaba la frase: «La mitad lo quiere, todos lo respetan».
Stubrin fue el encargado de resumir los principales lineamientos del documento que se debatirá en Rosario: «No es un programa electoral, sino un compendio de los grandes temas a debatir con vistas a 2007. La decisión de formar una alternativa política no significa estar en las antípodas del oficialismo. Pero sí ser positivos y señalar los temas en los que el gobierno tiene déficits para poder corregirlos y superarlos. Tenemos una oportunidad de desarrollo a partir de un esquema macroeconómico adecuado que se puede convertir en un programa de desarrollo eficaz. Pero debemos tender a la equidad en la distribución del ingreso y defender el trabajo decente».
En relación con la decisión de la UCR kirchnerista de asistir a Rosario para defender la concertación con la Casa Rosada, Stubrin e Iglesias coincidieron en la crítica a este sector: «El nombre del radicalismo se usa para cerrar compromisos con el oficialismo que no están claros ni a la luz de la sociedad ni frente a los afiliados». El diputado mendocino descartó que se vaya a expulsar los díscolos y confió en que se respeten las decisiones orgánicas. Pero dijo que quienes comulguen con Kirchner se deben ir del partido a militar con el Presidente. «El difícil momento del partido se va a resolver aportando ideas. Las acciones del oficialismo no son compatibles con el pensamiento radical», destacó.
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