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18 de agosto 2006 - 00:00

UCR tocó punto débil del gobierno

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Miguel Pichetto
El cruce verbal del miércoles por la noche en el Senado entre Miguel Pichetto, jefe del bloque del Frente para la Victoria, y Ernesto Sanz, de la bancada UCR, por el proyecto radical para poner en práctica la instrucción de la Corte Suprema de incrementar jubilaciones, desnudó la preocupación del gobierno por encontrar una salida que aún no tiene a ese problema.

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Ese proyecto radical fue el primero de una lista de ideas opositoras que, sabiendo la debilidad del gobierno frente al tema por el alto costo que implicará cumplir con la instrucción de la Corte, presentaron sus propios proyectos. En esa suerte de «correr por izquierda» a Kirchner hasta se subió Ricardo López Murphy, que el mismo miércoles por la noche visitó la Cámara de Diputados para acompañar a sus diputados de Recrear en la presentaciónun proyecto propio. Desde el PRO, Luis Galvalisi también aportó el suyo.

La noche del miércoles en el Senado venía pacífica. Pocas veces los senadores de todos los partidos se habían puesto de acuerdo en tantos proyectos, inclusive en las modificaciones al proyecto que reforma la Ley de Solidaridad Previsional y acelera el pago de sentencias a jubilados.

Fue así a pesar de que desde el comienzo de la sesión, el peronismo advirtió que no aceptaría habilitar una preferencia para tratar en la siguiente sesión el proyecto radical para garantizar la movilidad en las jubilaciones, como pidió la Corte.

Sin ningún reparo, Pichetto le advirtió al radicalismo que la respuesta sería no cuando la sesión recién estaba comenzando y el pedido de la UCR no se había hecho formalmente y mucho menos había existido debate sobre el tema: «En cuanto al tema de la preferencia, oportunamente lo analizaremos. Tienen todo el derecho de plantearlo y, nosotros, de opinar y decidir que no», dijo Pichetto haciendo gala de la humildad que caracteriza al oficialismo desde hace bastante tiempo.

Tuvo que pasar toda la sesión del Senado para que hacia el final, cuando José Pampuro anunció que se levantaba la sesión, Sanz se apurara en el pedido de preferencia para tratarlo en la tercera semana de setiembre.

«Trataremos este tipo de temas con la mayor responsabilidad institucional. En este pedido visualizamos una cuota de oportunismo, demagogia y de olvido de los desmanes que hicieron con el sistema previsional argentino. Basta con recordar cuando la Unión Cívica Radical -en ejercicio del gobierno-, en la época de la Alianza, descontó el 13 por ciento a los haberes de los jubilados. Al respecto, recién acabamos de votar un proyecto de ley para ordenar el pago de las sentencias que se suspendieron, sin plazo y sin tiempo, durante la administración del doctor De la Rúa, época en la que prácticamente se vació el sistema previsional», arrancó Pichetto.

  • Giro increíble

    Como para el oficialismo rebatir argumentos equivale a agresión, Pichetto dio un increíble giro para explicar la conducta de Sanz: «Creo en la buena fe del presidente del bloque de la Unión Cívica Radical, aunque en los últimos tiempos lo noto demasiado agresivo, casi en una sobreactuación de la agresividad y de los agravios institucionales que estamos recibiendo».

    Después de cargar un rato más contra la oposición, terminó: «Mi bloque no hará lugar a ninguna preferencia. El tema será analizado -como cualquier proyecto- en el ámbito de las comisiones respectivas;y también tendremos un diálogo institucional con el Poder Ejecutivo nacional a fin de atender el fallo de la Corte, sostener el criterio de la movilidad y propender al funcionamiento equilibrado del sistema.» Todos recordaron en ese momento el ímpetu con el que Cristina Kirchner y el propio Pichetto desafiaron a la oposición a presentar proyectos alternativos a los del gobierno, ofreciendo tratarlos inmediatamente. Todos recordaron cómo Cristina atacó a la oposición en el recinto con un discurso de más de dos horas durante el debate de la reglamentacióndel control de los decretos de necesidad y urgencia, porque la UCR cuestionó su iniciativa sin haber presentado un proyecto de alternativa.

    Era claro que la oposición había conseguido esta vez tocar un punto débil para un gobierno que alaba el fallo de la Corte sobre jubilaciones, pero no sabe -y es lógico aún que sea así porque la complejidad del problema es grande y son muchos los fondos necesarios para resolverlocómo salir del brete.

    Pero en lugar de responder con esos argumentos, la UCR se limitó a aclarar que «se trata de un aporte que hacemos para el debate en conjunto, obviamente, con el Poder Ejecutivo y el bloque del oficialismo. Y no me hago cargo de todas las cosas que ha manifestado el senador Pichetto porque, reitero, es un aporte que hacemos a una discusión pendiente.
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