El mercado argentino de vehículos con motorización híbrida y eléctrica atraviesa uno de sus momentos de mayor expansión. Durante el primer trimestre de 2026 se patentaron 19.867 unidades, un salto interanual de 313,2% frente a las 4.808 registradas en el mismo período del año pasado, según el informe del SIOMAA de ACARA.
Autos híbridos y eléctricos: qué cambió en el segmento que más crece en la Argentina
El mercado de vehículos electrificados cuadruplicó sus patentamientos en el primer trimestre de 2026 y abrió una nueva disputa entre marcas regionales y fabricantes chinos por el liderazgo del segmento.
-
Autos eléctricos: de HEV a BEV, qué modelos lideran cada tecnología en el país
-
Fabricantes globales amenazan con retirar autos económicos de EEUU si fracasa el acuerdo comercial
Los autos eléctricos avanzan a paso firme en el país
El crecimiento no solo refleja una mayor demanda del público por alternativas de menor consumo, sino también un cambio profundo en la estructura del negocio automotor local. La oferta se amplió, ingresaron nuevas marcas y el mapa competitivo comenzó a modificarse con fuerza.
Dentro del total de operaciones, los híbridos convencionales (HEV) siguen siendo la opción dominante al concentrar el 60% del mercado, mientras que los híbridos enchufables (PHEV) alcanzaron el 18%, los mild hybrid (MHEV) llegaron al 14% y los 100% eléctricos (BEV) representaron el 8% del volumen total.
En términos absolutos, todas las tecnologías mostraron subas significativas. Los HEV sumaron 8.090 unidades adicionales, los MHEV crecieron en 2.072 unidades, los eléctricos puros avanzaron en 1.473 patentamientos y los PHEV tuvieron el mayor salto proporcional al pasar de apenas 63 a 3.487 unidades.
China gana terreno en el segmento electrificado
Uno de los cambios más importantes del mercado aparece en el origen de los vehículos. Las unidades importadas desde China tuvieron un crecimiento explosivo impulsado por el Decreto 49/2025, que fijó un arancel del 0% para modelos electrificados extrazona con un valor FOB de hasta u$s16.000.
Ese beneficio modificó la composición del mercado. Mientras los vehículos provenientes de Brasil crecieron un 15%, los modelos chinos escalaron más de 6.000% interanual, consolidando un avance que ya se refleja en varios segmentos.
En los híbridos tradicionales, marcas asiáticas comenzaron a disputar un terreno históricamente dominado por Toyota, mientras que en eléctricos puros el dominio chino es todavía más marcado. En ese subsegmento, BYD lidera con claridad a través de modelos como Dolphin Mini y Yuan Pro, que concentran gran parte de las ventas.
El fenómeno también se ve en la cantidad de opciones disponibles. Durante el primer trimestre de 2025 había 81 modelos electrificados en oferta. Un año después, la cartera trepó a 121 vehículos, con un ingreso acelerado de nuevas propuestas en casi todos los segmentos.
Un negocio que ya impacta en la estrategia de las marcas
La expansión del mercado ya empezó a modificar decisiones comerciales de varias automotrices. En el segmento de híbridos, el liderazgo dejó de estar tan concentrado como en años anteriores.
Hasta 2025, Toyota Corolla y Corolla Cross explicaban casi todo el negocio. En 2026, en cambio, el reparto es más amplio y nuevos jugadores ganaron participación. Entre ellos aparece el Ford Territory HEV, que se convirtió en el modelo electrificado más patentado del país en el arranque del año.
La mayor competencia también genera una presión sobre precios, posicionamiento y estrategia de importación. Algunas marcas apuestan por volumen, otras por tecnología, mientras varias terminales ya analizan ampliar su presencia en la región para no perder espacio en un segmento que dejó de ser de nicho.
El principal interrogante ahora pasa por el futuro del esquema fiscal. Los cupos anuales para importar vehículos con arancel reducido ya están agotados tanto para 2025 como para 2026, lo que generó listas de espera dentro del sector.
Si el Gobierno decide sostener o ampliar ese régimen, la electromovilidad podría seguir acelerando. Si no ocurre, el crecimiento podría enfrentar un freno justo cuando el mercado argentino empieza a mostrar una transformación estructural.





Dejá tu comentario