23 de octubre 2006 - 00:00

Una apuesta en medio de tironeos cruzados

José Pampuro
José Pampuro
Siempre ambiguo en este tema, cuando Néstor Kirchner le pidió a Felipe Solá que apure la presentación en la Justicia para despejar la duda sobre si puede, o no, ser candidato en 2007, puso a circular dos presunciones: una para sus aliados felipistas; otra para sus aliados antifelipistas.

Cada uno sigue su lógica y su libreto. Los primeros afirman que Kirchner le planteó que resuelva el entuerto legal, porque sabe que Solá obtendrá una resolución positiva y, de ese modo, el patagónico tendrá al bonaerense como una opción más para el puzzle provincial.

«Nosotros queremos resolver la cuestión de la habilitación. Que después, con Solá autorizado o no, sea Kirchner quien resuelva según sus necesidades el tema de las candidaturas», explicó, anoche, un hombre que transita junto con Solá la aventura del «tercer» mandato.

  • Gesto valorable

  • Según esa visión del mundo, hay otro gesto valorable para detectar el aval de Kirchner: vía Alberto Fernández, la Casa Rosada intercedió para que la presentación de Solá se haga a través del Partido de la Victoria (PV), que al menos nominalmente identifica al Presidente.

    Esta semana, cuando decida ir a la Justicia,la presentación se hará por medio de dos sellos: el PV, que en Buenos Aires ordena Aldo «Gaucho» San Pedro, y el Polo Social, que pertenece al diputado nacional y dirigente de la UOM, Francisco «Barba» Gutiérrez.

  • Otra película

    Del otro lado, ven otra película. «Kirchner está seguro de que le rebotan el planteo. Entonces, quiere sacarse de encima a Felipe y tener vía libre para armar otro candidato», explican los que quieren ver al gobernador sin alternativa de competir por otro mandato. Uno de los que piensan así es José Pampuro, quien el fin de semana se declaró disconforme con el plan de Solá. Cierto o no, Pampuro simula actuar a control remoto de los deseos de Kirchner. ¿Habló en ese caso por el Presidente o habló por su propio plan de gobernador?

    Para los anti-Solá, hay una intención conspirativa en la decisión de que el planteó se haga vía el PV. «Le controla la presentación, porque los apoderados del PV responden a Kirchner, no a Solá, y de ese modo, la Casa Rosada tendrá el manejo de la acción judicial.»

    En medio, Kirchner manda a decir que «no hará nada» ni a favor ni en contra de la presentación de Solá. Sólo esperará que la Justicia se expida. ¿Podía hacer otra cosa?
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