Bariloche (especial de la «Mañana del Sur») - Con un importante porcentaje de la población que se mantuvo al margen de la elección (entre ausentes y votos anulados rondaba anoche 47 por ciento), el candidato del Movimiento de Unidad y Participación (MUP), Alberto Icare, se transformó en el nuevo intendente. Superó a los partidos tradicionales: el PJ -a pesar de contar con el apoyo de dirigentes nacionales-quedó en un segundo lugar, mientras que el radicalismo recibió en los guarismos su peor derrota.
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Tanto el aspirante del peronismo, Gonzalo Madrazo, como el representante del MPP, Luis Caram, indicaron anoche que el triunfo del MUP estuvo vinculado a «un apoyo del radicalismo provincial». Madrazo, que consiguió 20 por ciento de los sufragios, calificó esta ayuda como vuelco masivo de votos de la UCR en favor del partido que aquí fundó el presidente de la Cooperativa Eléctrica, Leonardo de Ferrariis.
El ex diputado nacional Oscar Machado, una de las pocas figuras del radicalismo provincial que acompañó ayer al candidato Guillermo Jáuregui, indicó que «algo extraño ocurrió». Los números en el comité no cerraban. Pusieron 300 autos y juntaron poco más de mil votos. «Hasta los choferes nos votaron en contra», bromeó uno de los cebadores de mate del búnker radical. Jáuregui quedó último, con 5 por ciento de los votos.
Lo cierto es que de 56 mil votantes, los dirigentes se distribuyeron unos 30 mil votos positivos, por eso lo escaso del respaldo que se llevó cada uno de los aspirantes.
Que algo poco esperado ocurrió se refuerza con dos elementos de bastante precisión para prenunciar el caudal electoral de un candidato: las encuestas realizadas por el gurú del radicalismo, Ricardo Vignoni, le daban una ventaja a Madrazo de 1,75 por ciento sobre Icare. Sondeo altamente respetado por la dirigencia atento que en las últimas elecciones su margen de error rondó 1 por ciento. El otro elemento, el amplio aparato que tuvo a su disposición el PJ con taxis y camionetas, a lo que se sumó el desembarco del titular de la SIDE, Carlos Soria, y del senador nacional, Miguel Pichetto.
A pesar de las acusaciones que se lanzaron anoche, la intendenta Graciela Di Biase (también perteneciente al ganador MUP), destacó que «fue un triunfo fuera de los aparatos», despegando a su partido de las prácticas habituales de radicales y peronistas. Icare, respaldado por 26 por ciento de los votantes, se presentó como un candidato humilde y honesto. Se ganó su popularidad como dirigente deportivo (fue director técnico del Boca Juniors local) y por su tarea en los barrios. No encaja su perfil con el de los políticos tradicionales, sino más bien con el de un vecino confiable.
La sorpresa de la jornada la brindó Luis Caram, del MPP, que quedó en el tercer lugar con 15 por ciento. Vinculado al teatro, se presentó con el «antidiscurso», y sostuvo que «no soy parte del MPP, ellos me invitaron y estoy agradecido», en clara referencia al concejal de Cipolletti, Julio Salto.
Confirmadas las tendencias, salvo abrazos en los locales partidarios, no hubo festejos. Es que el que ganó tiene apenas 10 días para prepararse para asumir el mando, ya que será el 25 de Mayo.
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