Vuelve Chacho y une a Lilita con Ibarra
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Allí, el viernes pasado, les confió: «Bueno, Lilita no creo que tenga proyecto para la ciudad y como yo no tengo proyecto nacional...», dejó caer en la mesa para esbozar esa movida que los encuentre en un frente de centro izquierda con el que sueña Ibarra a pesar de los problemas de cartel que pueda tener con Lilita.
Como acotación a esa sugerencia, Ibarra sumó: «Hay que tener en cuenta que yo estoy en un cargo ejecutivo que es muy distinto de un legislativo», lo que se entendió como excusa para justificar el mosaico de radicales que lo acompañan en el hacer, muchos de los cuales son rechazados por los socialistas.
En medio de esas tertulias, el pulgar de Chacho Alvarez parece pedir señales a Ibarra. Después de todo, ahora confluirían nuevamente. En esos gestos que el jefe porteño intenta dar se lista que ya albergó como funcionario de su gestión al ex vocero de Chacho, Ernesto Muro. Aunque merecería una labor más destacada, Muro colabora en un área dedicada a las emergencias y catástrofes.
• Reestructuración
Ahora Ibarra ensaya una reestructuración de su gabinete. Otra más, que demuestra que a un año y medio de labor aún no encontró la fórmula para gobernar la Capital Federal. Quiere fusionar áreas y reducir cargos al son de una reforma política que seduciría a Alvarez. En esos organigramas quedarían reservados puestos para chachistas sobrevivientes que emigraron del gobierno nacional. La Secretaría de Justicia y Seguridad es uno de los blancos a los que apunta. Es un área que no traería conflictos si la desintegrara, achicara o fusionara, ya que no espera ya contar con Policía y Justicia propias. Cree que la Justicia contravencional y de faltas y otros fueros menores que competen a la Capital estarían suficientemente coordinados con menos despachos y funcionarios, aunque duda en remover a su actual titular, Facundo Suárez Lastra.
Mientras desde su casa y del bar Oporto Chacho contempla la escena -ya abandonó el Club de Amigos, al que persiste en asistir solitario Moisés Ikonicoff, ya que tampoco va Fernando Galmarini-. Busca una manera de reaparecer en escena sin exponerse a las cacerolas. Melillo le oficia de mediador con Ibarra y lleva y trae mensajes en espera de que concreten una primera cita de recomposición.


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