El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Aunque no se pronunció todavía Kirchner sobre este aval de Duhalde, sí se sabe que habría comentado: «Si me quieren ayudar, que me den a Chiche Duhalde como número dos. Sólo así me van a convencer de que el duhaldismo me apoya». Verdad o no, lo cierto es que Kirchner tiene la experiencia cercana del cordobés, a quien ascendieron desde la Casa de Gobierno con un plumazo y al cual ahora derrumban con otro plumazo.
Lo de Kirchner, de comprobarse, parece una última y casi desesperada jugada de Duhalde por complicarle el panorama a Carlos Menem en el justicialismo. Pero, difícilmente, ese apoyo al sure-ño sea tan generoso como para endosarle a su propia esposa en la integración de la fórmula. Para Chiche hay otra instancia, aún no definida, ya que ella misma le ha dicho a su entorno que es una figura de reserva. Y la reserva, en todo caso, difícilmente se utilice en el orden nacional. Más bien sería para proteger el distrito familiar.
Dejá tu comentario