La embajada de Estados Unidos en la Argentina había pedido que la visita de Colin Powell se concretara en la Quinta de Olivos. Según la oficina diplomática que maneja James Walsh, se garantizarían mejor las condiciones de seguridad que reclama la llegada del secretario de Estado norteamericano. Se recordaba además que las visitas de los ex jefes de Estado de EE.UU. a Buenos Aires, George Bush y Bill Clinton, se concretaron en Olivos y que fue allí donde Eduardo Duhalde recibió al premier alemán Gerhard Schröeder en mayo del año pasado, la única visita de un país central que vivió el gobierno anterior. Sin embargo, Néstor Kirchner personalmente rechazó la posibilidad de reunirse en Olivos. «Yo trabajo en la Casa de Gobierno» dijo. A desgano la oficina de Walsh aceptó la imposición, conscientes de que la orden desde Washington es preservar el espíritu amistoso de la visita.
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Ayer desembarcó en la Casa Rosada una docena de agentes de seguridad norteamericanos que revisó palmo a palmo los lugares donde Powell circulará hoy, y aprobó las instalaciones. Lo que no se podrá evitar es que la izquierda se manifieste hoy en la Plaza de Mayo, como marco al encuentro Kirchner-Powell. En definitiva el grado de interferencia que tendrá este acto dependerá de la voluntad del gobierno argentino. Informate más
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