La política en tiempos de la gripe porcina hace que todo se discuta en «mesas chicas», con poca gente y a puertas cerradas. Un clima ideal para la traición, desde ya. En ese clima fue que la Presidente convocó a su «mesa chica» (más el gobernador local) a la suite 707 de un hotel tucumano, para adelantarles parte de su convocatoria al diálogo, hasta ahora sólo motivo de sospecha entre quienes deberían ser los convocados. Otro diálogo, otro gobernador: de qué hablaron el chaqueño llamado «Coquipedia» -por sus casi ilimitados conocimientos- y un viejo cacique del PJ que regresa. Otro gobernador más (el bonaerense) y otro viejo caudillo (ex senador y ministro): queja del mandatario por una supuesta traición del veteranísimo dirigente. Veamos.
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