22 de abril 2001 - 00:00

De la Rúa defendió el principio de "no intervención, pero no indiferencia" sobre derechos humanos en la región

El presidente Fernando de la Rúa realizó ayer en Québec un llamado a "fortalecer" las instituciones de protección internacional de los derechos humanos en el continente americano y defendió el principio de "no intervención, pero no indiferencia" frente a la violación de libertades individuales.

"Los derechos humanos y su protección internacional constituyen un legítimo interés y responsabilidad de todos. Nuestro continente está a la vanguardia en este campo y las instituciones interamericanas dedicadas a ello son la prueba. Debemos fortalecerlas aún más", enfatizó De la Rúa.

En su discurso ante la reunión de la III Cumbre de las Américas, en Canadá, el Presidente destacó que el principio de "no intervención" implica también el "respeto a los derechos de la minoría y a los derechos de los demás pueblos".

"Por ello, cuando un pueblo ve impedido ejercer libremente ese derecho, los demás tenemos la obligación de no permanecer indiferentes", indicó De la Rúa.

El Presidente se pronunció de esa forma luego de que el jueves la Argentina votó en las Naciones Unidas una resolución que cuestiona la situación de los derechos humanos en Cuba.

"Estamos convencidos de que la solidez de la democracia y el respeto de los derechos individuales en cada país está inextrincablemente ligada al respeto en el conjunto", enfatizó De la Rúa.

Además, señaló que "el accionar mancomunado para asistir a los países hermanos que puedan encontrarse en dificultades en estos campos, será no sólo un acto de solidaridad regional, sino también de defensa de nuestros propios intereses colectivos".

De la Rúa puso como ejemplo la cláusula democrática del Mercosur, según la cual los países integrantes del bloque económico deben respetar ese sistema de gobierno.

"Debemos protegernos juntos de todo aquello que amenace esos valores fundamentales en que creemos y en donde yace la esencia de todo buen gobierno: que nuestros pueblos gocen el mayor bienestar económico, social y espiritual que seamos capaces de proveer en libertad", remarcó el jefe de Estado.

Por otra parte, De la Rúa conversó ayer con su par paraguayo Luis Ángel González Macchi, sobre temas bilaterales, durante un desayuno de trabajo.

Tras la reunión, que se realizó en el Hotel Chateau Frontenac, el Presidente precisó que habló con González Macchi sobre "el ALCA, el Mercosur, Yacyretá, el Proyecto Corpus y los avances de los acuerdos firmados en Asunción".

También se analizó el proceso electoral que se desarrolló en Paraguay y señaló que la situación política en ese país "es normal y pacífica".

El presidente había partido el miércoles de Buenos Aires para realizar una breve visita en Washington, donde se reunió con el presidente norteamericano George W. Bush, y seguir viaje luego a Québec, Canadá.

Según se estima, el jefe de Estado regresará de Canadá el lunes en las primeras horas del día.