10 de noviembre 2001 - 00:00

De la Rúa pidió confianza ante banqueros en EEUU

De la Rúa pidió confianza ante banqueros en EEUU
El presidente Fernando de la Rúa afirmó ayer que la Argentina es un país "confiable", que "cumplirá sus compromisos" y tras descartar la devaluación" aseguró que dejar la convertibilidad "sería desastroso para una economía tan dolarizada".

Durante su visita a Estados Unidos, para participar hoy de la inauguración de la 56ª Asamblea General de las Naciones Unidas, también expresó su solidaridad por los atentados terroristas del pasado 11 de setiembre y garantizó que la Argentina "es un aliado" en la lucha contra el terrorismo.

De la Rúa se dirigió de esta manera a un público de banqueros, hombres de negocios y diplomáticos norteamericanos en su discurso pronunciado al finalizar un almuerzo, organizado por la Sociedad de las Américas y la Cámara de Comercio Argentina en Estados Unidos.

Ante la crítica situación del país, el Presidente destacó que el jueves pasado anunció que "se programaba un canje de deuda para rebajar las tasas de interés" y aseguró que el país "busca el canje de deuda, respetando el derecho de propiedad y los intereses de los inversionistas".

Sin embargo, reiteró que el país va a "cumplir" con sus compromisos, por lo que aseguró que su objetivo en este viaje es "explicar el programa". "Nuestro programa no va contra nadie, no va contra el derecho de propiedad, ni contra la seguridad jurídica, sino que es una actitud responsable para preservar los intereses de quienes confiaron en nuestro país y encontrar un camino razonable para recobrar la salud económica", enfatizó De la Rúa.

Agregó que su visita a los Estados Unidos "no" es para "pedir asignaciones complementarias", sino para "explicar este programa porque frente a la nueva amenaza del terrorismo la Argentina tiene la responsabilidad de preservar la paz y la seguridad en la región".

"El mundo debe saber que allí en el sur hay un país seguro y responsable, aliado en la lucha contra el terrorismo que no abre frentes de incertidumbres sino que sigue cumpliendo con sus deberes", remarcó.

Reseñó que durante este año, el país soportó "anuncios de default, de catástrofe", tras lo que agregó: "Pero aún estamos aquí con un programa sólido".

Por eso, contó ante los banqueros y diplomáticos extranjeros que el día de la Independencia, el 9 de julio pasado, en su discurso convocó a los argentinos a independizarse "de los condicionamientos del crédito y de las tasas altas de interés para recuperar la salud económica".

También se refirió a la difícil situación por la que atraviesan las provincias, tras lo que agregó que el diálogo con los mandatarios "está avanzado para llegar a un acuerdo" sobre la coparticipación federal.

Al ser consultado sobre este punto, el ministro de Economía, Domingo Cavallo, que también participaba del almuerzo, le hizo una seña al Presidente y subió al estrado para explicar el acuerdo que se busca alcanzar con los gobernadores sobre la coparticipación federal.

"Les decimos la verdad a las provincias. Nos comprometimos a la coparticipación de impuestos pero no a los préstamos que no estamos recibiendo", enfatizó Cavallo, ya desde el estrado y dirigiéndose a los banqueros y diplomáticos extranjeros.

"Estamos comprometidos a pagar", reiteró el ministro de Economía.

De la Rúa agregó que "hay un gran sentido de responsabilidad en la dirigencia y un diálogo político, aunque algunos inician acciones políticas con miras a las elecciones presidenciales del 2003".

También el Presidente destacó que la Argentina sigue "trabajando por el libre comercio", aunque remarcó que "Estados Unidos tiene medidas que afectan a algunos productos nacionales como el acero y los caños".

"Necesitamos que nos permitan vender más para crecer", concluyó De la Rúa, quien luego de este almuerzo se reunió con directivos de la Sociedad de las Américas y dialogó con un grupo de banqueros argentinos que trabajan en Wall Street.

Hoy De la Rúa asistirá a la inauguración de la Asamblea General de la ONU y cuando comience el debate político será el séptimo orador, ya que previamente se escucharán los discursos de los presidentes de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, de Estados Unidos, George Bush, y de México, Vicente Fox, entre otros.

Tras su discurso, De la Rúa será recibido por el secretario general de la ONU Kofi Annan y luego asistirá al almuerzo para presidentes y jefes de Gobierno que participan de la inauguración de la Asamblea.

Luego, tiene previsto dialogar con el Primer Ministro de la India, Atal Bihari Vajpayee, y por la tarde, según se informó, es posible que visite las ruinas del Centro Mundial de Comercio, donde se encontraban las Torres Gemelas que fueron destruidas el 11 de setiembre último por un ataque terrorista.

A las 19, tiene previsto ofrecer una conferencia de prensa para periodistas argentinos y más tarde reunirse con representantes de organizaciones judías de Estados Unidos.

Por la noche, De la Rúa asistirá a la comida ofrecida por los presidentes de Brasil y de Chile en honor de los presidentes latinoamericanos que participaron de la inauguración de la 56ª Asamblea de la ONU.

Finalmente, el domingo se llevará a cabo el encuentro con el presidente de Estados Unidos, George Bush, y luego ofrecerá una conferencia de prensa para después retornar a Buenos Aires.