7 de febrero 2004 - 00:00

Gobierno dice que no cederá ante la inhibición de bienes por el default

Restó importancia a inhibición dictada por un juez de EEUU contra 4 depósitos del ejército. Además, aseguró que "Argentina no cederá ante los acreedores" y ratificó la quita. Bonistas creen que la medida complicará al país.

El Gobierno restó importancia ayer al fallo judicial que inhibió bienes del Estado argentino en Estados Unidos y sostuvo que no cambiará por ello su oferta para renegociar la deuda en cese de pagos.
   
"Para nosotros esta medida no tiene ninguna relevancia", dijo el ministro de Economía, Roberto Lavagna, sobre la decisión de un magistrado de Maryland de poner bienes estatales argentinos en Estados Unidos en una situación previa al embargo.
   
El jefe del Gabinete, Alberto Fernández, advirtió a su vez que "Argentina no piensa ceder ante las presiones" para que mejore su oferta de saldar sólo el 25 por ciento de los 88.000 millones de dólares de deuda externa que están en mora desde diciembre de 2001.
   
Por su parte, el ministro de Defensa, José Pampuro, adelantó que el Ejecutivo argentino apelará la resolución del juez estadounidense, que afecta a cuatro depósitos de materiales valuados en unos tres millones de dólares que la Fuerza Aérea y la Armada de Argentina poseen en Estados Unidos.
   
El magistrado de Maryland hizo lugar anteayer a un planteo efectuado por acreedores privados que reclaman 270 millones de dólares en bonos públicos argentinos en cesación de pagos. La justicia estadounidense había dictado una larga prórroga en los juicios iniciados por tenedores de bonos argentinos en mora, que concluyó el pasado 31 de enero sin que el Gobierno solicitara una ampliación de esa medida que paralizó la ejecución de embargos.
   
"Esta novedad no le provoca al Gobierno nada en particular", declaró Alberto Fernández en alusión al fallo judicial dictado anteayer en Estados Unidos. Añadió que el presidente Néstor Kirchner "repite que el Gobierno está preparado para las presiones que se irán dando y son lógicas, ya que se trata de fuertes intereses internacionales que se acostumbraron a vivir en una Argentina que ya no existe".
   
Sobre la resolución del juez de Maryland, aclaró que Argentina "no sufrió ningún embargo sino que un 'fondo buitre pidió privilegios para la hipótesis de que los embargos prosperen". "Argentina hizo una propuesta con una quita del 75 por ciento. En el medio hay bonistas, inversores y los llamados 'fondos buitres', que están tratando de hacer diferencia entre lo que compraron y lo que pretenden recuperar", indicó.
   
En tanto, Aníbal Fernández aseguró que más allá de que la oferta no haya tenido eco entre los acreedores "Argentina es capaz de pagar hasta acá y por eso dice que del valor nominal de los bonos puede pagar solamente el 25 por ciento".
   
Para Fernández, "la buena fe" que algunos sectores exigen al Gobierno para negociar con los tenedores de bonos "tiene que ser un ida y vuelta" y "el problema de la deuda no se va a resolver otra vez a costa del lomo de los argentinos".
   
Por su parte, Pampuro explicó que los depósitos afectados por la inhibición "no tienen ningún elemento importante", aunque reconoció que la resolución judicial "complica el ingreso del personal" que trabaja en esas dependencias.
  
El ministro de Defensa precisó que se trata de cuatro "galpones que se usaban habitualmente para guardar mercadería en tránsito que se compraba y se vendía o motores en reparación" de las Fuerzas Armadas argentinas.
   
En tanto, el abogado de un grupo de tenedores de bonos argentinos en mora advirtió que los letrados del Ejecutivo argentino "se van a ver en un brete muy serio" a raíz de la inhibición de bienes dispuesta por un juez norteamericano.
   
Según manifestó Guillermo Gleizer, los abogados que representan al país en Estados Unidos "dijeron que no hay bienes argentinos" en ese país "y ahora van a aparecer como mentirosos".
  
Cuando el último día de enero pasado expiraron los 90 días de plazo otorgados por el juez de Nueva York Thomas Griesa para que el Gobierno llegase a un acuerdo con sus acreedores, el Gobierno de Kirchner aseguró que los activos embargables están "resguardados". Además, varios funcionarios argentinos sostuvieron que la inhibición es una medida temporal que impide el uso de los bienes reclamados pero no tiene la gravedad del embargo, que es una incautación.
  
La negociación con los acreedores privados será uno de los temas que el ministro Lavagna tratará el próximo lunes con el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Horst Koehler, en una reunión que ambos mantendrán en la ciudad estadounidense de Miami.