2 de julio 2002 - 00:00

Importante: el gobierno empieza a pagar a los inversores privados

El gobierno retomará esta semana el pago de la deuda pública, pero limitada solamente al denominado Préstamo Garantizado. Este título surgió del último intento para evitar el default con un canje de deuda realizado por Domingo Cavallo en noviembre pasado. Fue ofrecido a los ahorristas locales que tenían bonos por ese Préstamo Garantizado en dólares a una tasa máxima del 7% anual. Cabe recordar que el gobierno de Duhalde, apenas asumió, lo pesificó a 1,40. En las próximas horas, comenzarán a pagarse los cupones adeudados. Debía haberse realizado en abril a quienes explícitamente aceptaron esa pesificación. Es importante la operación, porque involucra más de 40.000 millones de pesos, no más de dólares, de la deuda pública.

Ministerio de Economía comenzará a pagar esta semana la deuda pública, lo que implica el primer desembolso de fondos para cumplir con inversores privados tras el default de diciembre. En las próximas horas cobrarán los inversores que tienen en su poder préstamos garantizados y que explícitamente aceptaron su pesificación.

En realidad, el primer pago de intereses debería haberse efectuado en abril. Pero a principios de ese mes, el entonces ministro de Economía Jorge Remes Lenicov postergó los pagos hasta que los ahorristas no expresaran su conformidad por la pesificación de la deuda a través de la firma de una carta.

En este primer pago, los inversores cobrarán todos los cupones de intereses postergados
. Es decir que estarían percibiendo todos juntos los importes correspondientes a los pagos que se acumularon en los últimos tres meses ( abril, mayo y junio).

El proceso se cumplió en mayo y recién ahora el Banco Central está en condiciones de habilitar los fondos que ya habían sido enviados por parte de Economía, pero que se encontraban trabados a la espera de la decisión de los ahorristas.

Altas fuentes del Ministerio de Economía confirmaron que «el dinero ya está depositado desde abril en cuentas especiales del Banco Central. Son fondos que extraemos directamente de la recaudación del impuesto al cheque». Pero al mismo tiempo aclaró que «hasta ahora no se había habilitado el pago porque se estaba realizando el relevamiento uno por uno de los que aceptaron la pesificación».

El Estado tenía previsto pagar cerca de $ 4.500 millones por intereses de la deuda durante 2002 sólo a inversores privados
. A los organismos multilaterales, en tanto, se les pagó los vencimientos de deuda con reservas del Banco Central.

Los inversores con deuda argentina que no hayan aceptado la pesificación del préstamo garantizado seguirán sin cobrar hasta que se produzca la renegociación de la deuda.

La lista de ahorristas que sufren las consecuencias del default incluye a quienes conservan bonos emitidos bajo la ley internacional (como todas las series de Global y eurobonos), como también a quienes poseen bonos bajo ley argentina que también fueron pesificados a $ 1,40.

Los inversores individuales con préstamos garantizados que hayan aceptado la pesificación
deberán en las próximas 48 horas concurrir a los bancos o sociedades de Bolsa en donde consta esa participación y solicitar la acreditación del dinero en sus respectivas cuentas a la vista. Los fondos quedan dentro del «corralito», con lo cual puede extraerse en efectivo con las limitaciones vigentes.

Los préstamos garantizados surgieron del canje de deuda que en noviembre lanzó
Domingo Cavallo, como su último intento para evitar la cesación de pagos desde el Palacio de Hacienda.

La operación consistió en transformar los bonos en dólares en un préstamo, pero reduciendo sustancialmente la tasa de interés y estirando los plazos de pago.

Posteriormente, en febrero estos préstamos fueron pesificados a $ 1,40. Además, la tasa de interés fue fijada en 4% anual,
pero la ventaja es que el capital de la deuda es ajustada por el CER, con lo cual se busca evitar la pérdida del poder adquisitivo por la inflación.

Esta es la situación que enfrenta cada uno de los distintos grupos de inversión que en su momento recibió préstamos pesificados por un valor de u$s 40.000 millones:

• AFJP: suscribieron u$s 18.000 millones y fue el volumen más importante del canje de noviembre. No aceptaron la pesificación y ahora están discutiendo cómo se redolarizará la deuda. En principio, se mantendrá el mismo préstamo garantizado, pero a plazos de 15 y 30 años según los bonos. El tema está en la última etapa de la discusión.

• Bancos:
suscribieron unos u$s 15.000 millones de préstamos garantizados. Y optaron quedarse con los instrumentos pesificados, ya que de todas formas tienen su pasivo también pesificado. De todas formas, los bancos deberán entregar algunos de estos préstamos al BCRA, como parte de la operatoria por la cual les entregarán bonos a los ahorristas que tengan depósitos reprogramados. Que se habilite el pago de los intereses de los préstamos garantizados implica que los bancos recibirán un ingreso de fondos que los aliviará para cubrir la salida de depósitos por el «corralito».