29 de marzo 2001 - 00:00

Israel lanza duros ataques en represalia por ola de atentados

Jerusalén - El primer ministro de Israel,Ariel Sharon, puso fin a su «política de contención» hacia la Autoridad Palestina y, en represalia por una serie de atentados que sacudieron al país en las últimas horas, respondió con duros ataques a ciudades de Cisjordania y Gaza. En la última embestida terrorista, que se produjo ayer en la ciudad cisjordana de Kalkilia, murieron dos adolescentes judíos además del atacante suicida.

En un comunicado oficial, el gobierno anunció que su operación de castigo había sido dirigida contra cuarteles de la «Fuerza 17» y que los blancos habían sido «seleccionados meticulosamente para evitar que sean afectados los civiles». Sharon responsabilizó al líder palestino Yasser Arafat de la ola de ataques. «Muchos pensaban que había madurado un nuevo líder político, pero en cambio Yasser Arafat siguió siendo sólo un líder del terrorismo», dijo el premier.

Allegados al líder palestino condenaron los ataques israelíes como una agresión injustificada que echaba por tierra toda esperanza de retomar los diálogos de paz. «Esta es una agresión sin precedentes contra la autoridad nacional, que no tiene justificación», dijo en Jerusalén Ahmed Abdel Rahman, «y demuestra las verdaderas intenciones de este gobierno, que se niega a reanudar conversaciones de paz y pretende poner de rodillas a los palestinos mediante el terrorismo de Estado».

Dos personas, una de ellas un oficial de «Fuerza 17», las fuerzas de protección de Arafat, resultaron muertas en el ataque en Ramallah y varios resultaron heridos. En el ataque con misiles en Gaza, los palestinos informaban anoche de más de 60 heridos, dos de ellos en estado crítico. Además, se producían violentos enfrentamientos entre manifestantes palestinos y el ejército israelí en Hebrón.

Los ataques se produjeron luego de tres atentados dinamiteros contra israelíes en los dos últimos días y cinco ataques más con armas de fuego. En el más reciente, dos adolescentes, de 13 y 14 años, resultaron muertos por un estallido cuando esperaban transporte para ir a la escuela. Además, empleados de hospitales informaron que un adolescente sufrió heridas graves, otro moderadas y dos más heridas leves.

Reacción

El martes otras dos explosiones ocurridas en un lapso de seis horas mataron en Jerusalén a una persona -supuestamente un atacante suicida-e hirieron a por lo menos 27 más. Pero lo que exacerbó la ira de los israelíes fue la muerte, el lunes, de una beba de 10 meses por un disparo de un francotirador.

Horas antes del más reciente atentado, las autoridades israelíes encontraron una bomba en la ciudad costera de Netania, y los artificieros la detonaron de forma controlada. Las fuerzas de seguridad realizaron más tarde una segunda detonación de otra bomba en Petah Tikva, cerca de Tel Aviv.

El primer ministro israelí había dicho que no iba a dejarse arrastrar a una reacción apresurada, pero al mismo tiempo sus voceros dijeron que los responsables de los atentados serían castigados. Anoche, mientras se producían los ataques, el gabinete de seguridad le otorgó a Sharon facultades especiales para seguir reprimiendo.

La represalia se produjo a pocas horas de concluida en Amán la Conferencia Cumbre Islámica, que llamó a reanudar el boicot económico contra Israel. La intensa actividad extremista palestina de los últimos días tenía por objeto que Israel reaccionara violentamente mientras la gran mayoría de los dirigentes árabes permanecía reunida en la capital de Jordania, lo que hubiera provocado una furiosa reacción. El ala militar del grupo fundamentalista Hamas se atribuyó la responsabilidad de la bomba de ayer y de una de las del martes, e indicó que otros siete atacantes suicidas se disponían a perpetrar nuevas acciones.

Advertencia

«Todavía hay siete mártires preparados para atacar, y tenemos más», advirtió una persona en una llamada telefónica a la agencia Reuters, en nombre de la organización. «También asumimos la responsabilidad de la operación de ayer en la Colina Francesa al norte de Jerusalén», agregó.

«Soy el segundo suicida de los diez que estamos dispuestos a convertir a nuestros cuerpos y nuestros huesos en trampas que maten a los conquistadores sionistas», decía en un videocasete distribuido a las agencias noticiosas el activista palestino, que posteriormente se suicidaría junto a un autobús el martes al norte de Jerusalén, hiriendo a decenas de personas.

En un incidente separado ocurrido el martes, la Media Luna Roja palestina indicó que un niño palestino de 11 años recibió un disparo en el pecho y murió en la aldea de Dura, cerca de Hebrón. Se desconocía el autor del disparo. Asimismo, una anciana palestina de 70 años murió a causa de gases lacrimógenos lanzados dentro de su casa por soldados, en la población cisjordana de Jaba, dijo una fuente médica.

Entretanto, las esperanzas de los palestinos de obtener apoyo en la ONU se desvanecieron al vetar Estados Unidos una resolución del Consejo de Seguridad sobre la creación de una fuerza de observadores internacionales para proteger a los civiles en Gaza y Cisjordania. Según analistas, incluso, el primer veto de la administración de
George W. Bush ante la ONU alentó a Sharon a llevar adelante las duras represalias.

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