28 de marzo 2006 - 00:00

Qué es el CPE

El Contrato para un primer empleo (CPE), causa de la crisis actual en Francia, es un contrato sin plazo fijo destinado a los jóvenes menores de 26 años, que permitirá al empleador despedirlos sin justificación durante un periodo de prueba de dos años.

Sus detractores acusan al CPE de ser un factor de precariedad, mientras que, para el gobierno, debería alentar a las empresas a contratar a los jóvenes, de los cuales casi una cuarta parte está sin trabajo, y facilitar su acceso a un empleo.

Votada por el Parlamento el 9 de marzo, la ley respectiva se refiere exclusivamente a los jóvenes contratados en empresas privadas con más de 20 empleados, cualquiera que sea su nivel de calificación.

El 14 de marzo, los parlamentarios socialistas presentaron un recurso ante el Consejo Constitucional, que tiene un mes para pronunciarse, pero cuyo veredicto podría conocerse el jueves de esta semana.

En caso de despido, el aviso previo es de dos semanas si ocurre a menos de seis meses de establecido el contrato, y de un mes después de un periodo más largo.

No obstante, un nuevo CPE puede ser acordado tres meses más tarde entre el mismo patrón y el mismo empleado.

La indemnización de despido es de 8% de la remuneración bruta, es decir menos que en los contratos actuales.

Por el contrario, el joven puede beneficiar durante dos meses de una indemnización fija de 16,40 euros diarios si no ha cotizado lo suficiente para tener derecho a una indemnización por cesantía.

De otra parte tiene derecho a una formación y puede obtener facilidades para obtener un alquiler, como el pago diferido de la fianza.

Los cursillos, contratos de corta duración o periodos de formación efectuados en una empresa, son descontados de esos dos años de "consolidación".

El gobierno cita como ejemplo el anterior Contrato para un nuevo empleo (CNE), que según dice habría generado más de 350.000 promesas de contrato desde que fue iniciado en agosto de 2005. El CNE se refiere a los asalariados de cualquier edad, en empresas con un mínimo de veinte asalariados como máximo, en un espíritu que se asemeja mucho al CPE.

Para hacer adoptar rápidamente el CPE, el gobierno forzó su trámite en la Asamblea nacional utilizando un artículo de la Constitución que permite evitar el debate parlamentario, lo que provocó una airada reacción generalizada y virulentas críticas contra la ausencia de diálogo social.