A medida que el verano calienta cada vez más las tierras provinciales, los pueblos de distintos puntos del país se adentran profundamente en la celebración del Carnaval. Este año las fiestas hacen furor con el delirio de sus ritmos autóctonos y la exhibición de trajes tradicionales que demandaron todo un año de esfuerzos. Uno de los lugares que se hallan en el cénit del baile es Salta. Con sus típicos «caporales» y comparsas indígenas, sus coloridas carrozas y máscaras espectaculares, el pueblo de Cerrillos vivió su segundo fin de semana de fiesta.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En esta ciudad, como en toda Salta, sus habitantes se jactan de celebrar esta fiesta de una manera auténticamente argentina, esto es, sin las influencias del cercano sur boliviano, sino solamente tomando como máxima referencia la cultura diaguita, tribu habitante precolombina de los Valles Calchaquíes.
En tanto, el «carnaval de país» de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú eligió el jueves pasado a su reina, una joven de 18 años, en el marco de un fiesta emotiva en la que se homenajeó también a distintos integrantes de las comparsas. Soledad Terradas, de la comparsa «O'Bahía», fue la joven elegida por un jurado que distinguió, además, a los mejores trajes de fantasía y de destaque y a los portabanderas de cada una de las cuatro agrupaciones que desfilan cada fin de semana en el corsódromo.
Por su parte, las comparsas que desfilarán en el 40° aniversario del carnaval de Corrientes apuran los detalles de las coreografías y la música que durante ocho noches vestirá a la provincia de color y belleza a partir del próximo 9 de febrero.
Los bailarines ensayan cada noche en distintos clubes y los talleres de trajes están repletos de gente que adorna carrozas y trabaja hasta el amanecer para participar en el Carnaval que el año pasado reunió a más de 150 mil personas.