30 de julio 2023 - 23:56

Charlas de quincho

Mesas. Clásico de todos los años, el restaurante Central de la Rural sumó mesas con debate de las novedades del FMI. Santiago y Ezequiel Colombres Garmendia junto a Jorge Brito, Ricardo López Murphy, Emilio Monzó, Nicolás Sabino, Miguel de Achával, Nicolás Massot y Carlos Roca.
Mesas. Clásico de todos los años, el restaurante Central de la Rural sumó mesas con debate de las novedades del FMI. Santiago y Ezequiel Colombres Garmendia junto a Jorge Brito, Ricardo López Murphy, Emilio Monzó, Nicolás Sabino, Miguel de Achával, Nicolás Massot y Carlos Roca.

La Rural, epicentro de la movida política. Récord para el dólar y acuerdo parcial con el FMI. A 12 días de las PASO, crece el desconcierto y el malhumor de los votantes. Subtes más radicalizados con paros sorpresa. Declaraciones con “polvareda”: los “pitucos” de Llaryora, y el “blindaje” de Bullrich. Los “aplaudidores” rurales… Otro test: Neuquén. Reparece, locuaz, Mauricio Macri. River campeón. Terminaron las vacaciones y la feria judicial. Infinidad de quinchos para todos los gustos, con muchos rumores y especulaciones. Veamos

Clásico

Como para no perderse “la foto” de la Rural, recién aterrizado del exterior, Mauricio Macri, se dio una vuelta ayer por la exposición (llena de familias y de niños, y ya sin empresarios ni dirigentes), antes de que cierre, pero con tiempo suficiente para hacer declaraciones que siempre traen cola, y que molestan más a los propios que al mismo oficialismo que, sin duda, prefiere que siga hablando. Y esta vez no fue la excepción. Arrancó con “Este es el peor Gobierno desde la vuelta de la democracia”, para luego asegurar que en el exterior le preguntan: “¿Dónde está el país que vimos en el G20?”, señaló aludiendo al buen show internacional armado en Buenos Aires a fines de 2018. “¿¿¿De qué habla Mauricio???”, se desesperaba un asistente cercano.

“Si esa Cumbre, muy prolija, fue muy poco antes de que comenzara desmoronarse su Gobierno, con el feroz resultado de las PASO 8 meses después”, se agitaba el hombre, mientras otro reconocía que se podría haber referido a la Argentina de principios del siglo XX, o de la era Frondizi, o más cercana la década Menem-Cavallo que abría la economía, e insertó a la Argentina en el mundo, y no a su propio Gobierno que tuvo más déficits que aciertos. Pero lo de Macri (Mauricio) fue apenas un botón de muestra de todo lo que pasó durante 10 días en el Predio de la Rural adonde, al margen de la entidad ruralista, se trasladó buena parte de la disputa política del país, en especial de la oposición. El oficialismo, en general, tuvo mucho presencia en stands de organismos, bancos y reparticiones públicas, y muy poca de funcionarios, incluyendo la total ausencia durante el Acto Inaugural del sábado.

“Ni siquiera vino el vasco De Mendiguren”, resaltó un habitué respecto al siempre presente ex UIA y actual secretario de la Producción, también criador de caballos, que no se pierde ninguna de estas movidas, al menos hasta ahora. En el caso del ministro-candidato, Sergio Massa, ya había avisado que no estaría este sábado (se fue a Tucumán), aunque previamente levantó polvareda con “la foto” abrazando” al dueño de casa, Nicolás Pino, que luego tuvo que salir a explicar por todos lados lo inexplicable, aunque luego logró una salida con una foto similar, en tono de chanza, con el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.

Sin diálogo

Que a pesar de las especulaciones sobre eventuales silbidos o muestras de rechazo a unos o a otros; de quejas de los productores hacia sus dirigentes, etc., etc., lo único que se cumplió fue la falta de diálogo entre los precandidatos Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, juntos en la Tribuna Oficial de Palermo el sábado, momento en el que Bullrich debió soportar un recibimiento mucho más enfático hacia su circunstancial adversario, y compañero de partido, lo que sorprendió a muchos.

Es que en ese ambiente y lugar, por más que pocos saben que Rodríguez Larreta proviene de una tradicional e histórica familia del Aberdeen Angus, que sigue muy activa con la raza en una de las cabañas más destacadas, se esperaba un recibimiento más cálido para Bullrich, que cuenta con menos adhesión y estructura en el interior. Pero no fue así. Tampoco el titular de la entidad anfitriona, y único orador del día, Nicolás Pino, tuvo ningún “sofocón”, a pesar de lo que sostenían algunos previamente, y aunque el discurso fue bastante predecible, y se quejó de lo que se sabía que iba a criticar, tuvo dos o tres hallazgos interesantes, especialmente dirigidos a los funcionarios del próximo Gobierno, y tomando el guante del reclamo de algunos sectores muy postergados del campo.

Tal fue el caso de la mención “al ataque a la propiedad privada”, al “desarraigo”, “desprotección”, e “inseguridad creciente”, o cuando se refirió al “error de Misiones” (acaba de sancionar una norma contra el uso de glifosato que perjudicará la producción de toda la provincia), o al “desequilibrio entre producción y fauna autóctona” que se está dando en algunas regiones. Uno de los casos llamativos es Santa Cruz, donde hace una década se calculaba la existencia de unos 400.000 guanacos, y ahora ya se supera el millón de animales dado que desaparecieron los predadores naturales del guanaco. Y cada uno de ellos come por 3,5 ovejas, según se escuchó en una de las mesas “fuertes” del Restaurant Central que a lo largo de la semana albergó a empresarios de todo el país.

Pero volviendo al discurso del sábado, se cumplió con todos los protocolos y con lo previsto, hasta la emoción de las banderitas y de parte del Preámbulo. Y todo esto, a pesar de las lecturas “disímiles” por parte de los medios. Por caso, algunos creyeron escuchar que “este Gobierno va a dejar (al próximo) un campo minado”, mientras que otros entendieron que había que “terminar” con la postura recurrente de que (el Gobierno) “que se va deja un campo minado”, y que “(gobierno) entrante se queda de brazos cruzados por la herencia recibida”.

Lo cierto es que la 135ª edición de la histórico muestra terminó con algunos sustos, muchas especulaciones, pero sin sorpresas, aunque con algo menos de público, disminución en la cantidad de animales, y también en el número de grandes máquinas, aunque volvió a aumentar la cantidad de stands del venta de productos para el público en general.

Congreso

Concluidas ayer las vacaciones de invierno en buena parte del país, y con la finalización de la feria judicial, se espera que esta semana el país retome cierta “normalidad” operativa, lo que seguramente no alcanzará al Congreso (aunque se sigue intentando que sesione el Senado), ya que la mayoría de los diputados está haciendo campaña en sus provincias, algunos para las PASO que aún restan, y otros ya con el objetivo de la primera vuelta de octubre. Por su puesto que los empresarios no sacan los ojos de los números de las finanzas, ni del trabajoso arreglo con el FMI que se oficializaría hacia fines de agosto (con dos desembolsos pos-PASO); o del muy caro juicio por la expropiación de YPF (que castiga mucho al gobernador Axel Kicillof, quien era el ministro de Economía en aquella época, y a los diputados que votaron la expropiación cuya lista corre por las redes sociales), y ni hablar del nivel de dólar que batió récords en la última semana de julio.

El ministro Massa, mientras tanto, se anotó algunos avances, como los dos pagos extra que realizará a algún sector de jubilados antes del 13 de agosto, pero más aún por la performance del nuevo dólar agro (con maíz, pero sin soja) que, a pesar de las críticas generalizadas desde los sectores privados del campo y la agroindustria, estaría por recaudar más de los u$s2.000 millones previstos hasta fin de agosto entre maíz, girasol, sorgo, etc. Fuentes de la comercialización reconocieron que ya se colocaron más de 3 millones de toneladas del cereal (maíz) que, con el tipo de cambio mejorado de $340 estaría rondando los u$s330 por tonelada, lo que le permite a los vendedores cancelar deudas pendientes a “buen precio”.

Guerra

Como para compensar la guerra de los “pitucos” (y la historia de los peronistas en Recoleta), que disparó el recién electo Gobernador cordobésMartín Llaryora (y que mereció el enojo del saliente, Juan Schiaretti que brega por “cerrar” la brecha), la Rural dejó claro que también en Cambiemos, y más especialmente en el PRO, se vive una pulseada de cholulos y mediáticos que en su momento reeditó tibiamente la exgobernadora María Eugenia Vidal con su nueva pareja, el periodista Enrique “Quique” Sacco, pero que fueron perfeccionando (y acrecentando).

Así, el PRO-Cambiemos de hoy ostenta a Jorge Macri (María Belén Ludueña-periodista), Luis Petri (Cristina Pérez-periodista), Roberto García Moritán (Ana Carolina Ardohain, Pampita-modelo), entre otros varios que de la mano de sus nuevas parejas intentan consolidar sus imágenes con éxito dispar. De hecho, el mayor fracaso reciente fue el de la conductora Carolina Losada, arrasada en las PASO de Santa Fe por el ministro Maximiliano Pullaro .

Y esto, que se “palpó” en la Tribuna Oficial el sábado (con mediáticas enfundadas en mucho pantalón blanco aún en pleno invierno, y zapatos sport con plataforma), se completó con el “clímax” del Restaurante Central que esta vez tuvo el condimento de espías, coimas a los mozos para acceder a algún dato, y hasta cámaras escondidas.

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