Quinchos de la pandemia

Secciones Especiales

Aunque la quietud que impone la cuarentena es cada vez más estricta, al menos en las grandes ciudades, no ocurre lo mismo en el sector oficial donde la vorágine es tan grande que hasta obliga a Quinchos II. Es que las redes "arden" y el intercambio entre los hombres de negocios, ahora unidos por la tecnología, genera novedades permanentes.

Aunque la quietud que impone la cuarentena es cada vez más estricta, al menos en las grandes ciudades, no ocurre lo mismo en el sector oficial donde la vorágine es tan grande que hasta obliga a Quinchos II (Vea Quinchos I), para acercar parte de todo lo que está ocurriendo. Es que las redes “arden” y el intercambio entre los hombres de negocios, ahora unidos por la tecnología, genera novedades permanentes, en las que el “malestar” con el sector legislativo no es, justamente, un tema menor, al punto que en Casa de Gobierno comienzan a tomar nota del dato. Veamos:

“Una vez superado lo sanitario, enfrentaremos un país muy complicado”, decía un conocido economista en un grupo de WhatsApp donde se analizaban los sectores económicamente más afectados, y los menos. Por ejemplo, restaurants, hoteles, turismo, cuentapropistas, combustibles (con más de 70%-80% de merma), y pymes no estratégicas, entre otros, aparecían como los más golpeados, mientras que compañías de seguros y ART, al registrar mucho menos siniestros (por falta de movimiento), o los bancos (por menores costos operativos) aparecían entre los un poco menos comprometidos. Por supuesto que en este grupo se encuentran también los hipermercados y negocios de cercanía de las grandes ciudades que, al menos este fin de semana, mostraban distintos grados de desabastecimiento por las compras extraordinarias de la población ante la eventual prórroga (confirmada el domingo a la tarde) de una cuarentena más estricta aún, pero también, por las restricciones de tráfico que se están dando entre algunas localidades, lo que parece limitar, especialmente, algunos perecederos como frutas, pollos etc.. Allí también se pudo comprobar que el programa de Precios Cuidados presenta varios puntos más que flojos. Tanto así que en algún local ni siquiera están los precios expuestos como para disimular los aumentos, lo cual sería bastante fácil de comprobar por parte de los funcionarios de Comercio, solo con controlar las facturas a la salida de los locales, como hacía Chile en su momento y compararla con los valores de 10-15 días antes. Por supuesto que en estos casos, cada uno trata de defender a su sector, aunque algunos quedan muy evidencia, como le pasó ayer al titular de los carniceros, Alberto Williams que, quiso culpar de la subas de los precios en el mostrador a lo ocurrido en Liniers donde se vende la hacienda en pie, pero datos muestran que esos valores prácticamente no tuvieron modificaciones en los últimos 15 días.

Por supuesto que a los hombres de negocios no les escapa que todo el sistema está desbordado, al borde del colapso, y la falta de antecedentes de una situación de semejante magnitud, sumada a la inexperiencia de parte del Gabinete, no ayuda frente a una sociedad, en general, bastante indisciplinada lo cual también quedó bien en evidencia con las transgresiones a la cuarentena con la que se pretende cortar, o al menos frenar, el ciclo del virus, y la cantidad de vehículos incautados por esta razón . Pero más aún, quedó expuesta con la “independencia” con que cantidad de municipios, con el aparente afán de preservar a sus distritos, no dudaron en no acatar la decisión presidencial y levantaron verdaderas aduanas internas en el territorio, impidiendo el paso, acceso y/o permanencia de cualquiera ajeno al distrito, lo que está trayendo no pocos problemas de trafico de mercaderías, e insumos estratégicos, además de aumento en los costos, que para algunos recién se va a solucionar, cuando comience a profundizarse más el desabastecimiento que es, justamente, lo que las principales autoridades del país tratan de evitar por la conflictividad social que conlleva habitualmente. Hasta donde se sabe, hay más de 100 municipios “rebeldes” y, aunque el propio Alberto Fernández aseguró que no va a haber restricciones a la libertad de transporte, parece que el Ministerio de Seguridad no logra que se acate la orden del Ejecutivo. Y el asunto no es menor ya que, además de encarecer adicionalmente el transporte, y poner en riesgo el abasto local, se complican también las más que estratégicas exportaciones que Argentina va a necesitar como nunca. De hecho, parte del daño ya se produjo con las limitaciones impuestas por el puerto de Mar del Plata justo en el momento de mayor salida al exterior (Brasil) de productos, previo a la Semana Santa, y justo en un sector donde la crisis se viene agudizando en los últimos años. De hecho, ahora se están terminando de procesar las últimas capturas y los buques que vuelven paran, al menos por 15 días, hasta ver que pasa. Así se lo hicieron saber ayer a las autoridades en una carta enviada por la Intercámaras de la Industria Pesquera donde, además del problema sanitario, enumeraron la cantidad de restricciones operativas, incluyendo la presión de sindicatos y la falta de operatoria de algunos organismos públicos (Industria, Comercio, etc.), la “anarquía” aduanera, y hasta la falta adecuada de abastecimiento de combustible, por todo lo cual suspenden la operatoria de los buques hasta que se garantice que se podrán procesar las capturas. Por supuesto que el lugar más mediático, tal vez por la magnitud de las exportadoras de granos y subproductos que operan allí, fue Timbúes, en la zona de Rosario, pero con mucha menos prensa, también en Tucumán crece la preocupación por el futuro de su exportación estrella: los limones que, además, vienen registrando subas muy fuertes en el mercado internacional (se habla de más de 50%), lo que también serviría para compensar, en parte, la fuerte caída de las compras de la Unión Europea, lo que incluye a la famosa Cuota Hilton, de carne vacuna de muy alta calidad y que, por el momento, casi no tiene precio. El asunto es clave ya que, a las ahora restringidas exportaciones de pescado, se comienzan a sumar otras, incluso la carne vacuna, justo en el momento en que China está volviendo a reingresar al mercado, aunque probablemente lo hará en volúmenes y precios menores a los récords de mediados del año pasado.

“Abrir los bancos y dejar que avance un poco el tipo de cambio, es una de las pocas salidas que hay en el corto plazo”, se quejaba el CEO de una siderúrgica, frente a un grupo de pares de distintos rubros, aunque el más taciturno era el del sector energético donde, dice, “sobran 200.000 barriles diarios”, debido a la fuerte caída del consumo. “¡Y eso que el campo está en plena cosecha¡”, le contestó un analista económico. Lo cierto es que tanto los gobernadores, como los legisladores de las provincias petroleras están buscando algún tipo de ayuda oficial que en un primer momento se planteó por la reinstalación del “barril criollo”, con una cotización por arriba de los U$S 50, cuando en el mercado internacional ya esta a u$s 20 o menos y que, prácticamente se descartó porque implicaría un tipo de cambio diferencial de 150%-170%, con una transferencia espectacular de parte de otros sectores (ya que el sistema financiero local está colapsado, y no hay mercado de capitales, según indica el último informe sobre Argentina del FMI). El dato principal, sin embargo, es que un fuerte abaratamiento del combustible, alineado al mercado internacional, puede ser un de los pocos incentivos para la producción y el comercio, con que cuente el Poder Ejecutivo en época de “vacas flacas” como ahora, y teniendo en cuenta el “efecto cascada” que este insumo estratégico tiene sobre el resto de los rubros, por la incidencia del transporte y de la energía. De hecho, en la pesca llega a alrededor del 20% de los costos, mientras que el campo es el principal demandante de gas oil del país, con más de 5 millones de litros por ciclo. También se descarta la eliminación de retenciones al combustible, que pedían algunos gobernadores (aunque casi no se está exportando), pues inmediatamente la agroindustria, que todavía está esperando la prometida devolución de la segmentación “acordada” hace semanas atrás, pediría lo mismo.

Donde también la actividad es febril para adoptarse lo más rápido posible a las nuevas exigencias, es en el sector financiero donde las medidas van saliendo más lento de que los distintos sectores necesitan pero, en general, van en el buen sentido, y ahora se espera que mañana, 1º de mes, se flexibilice también la operatoria en algunas sucursales para poder regularizar el movimiento con cheques (y hasta depósitos en efectivo, que es lo que ahora tienen muchas empresas que, directamente, están trabajando cash). Los rumores decían ayer que, si bien el informe del BCRA hablaba de “apenas” un 10% de cheques rechazados en la apertura preliminar de estas operaciones, desde el sector privado algunas entidades hablaban de 40%-50%.

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