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Complejos de playa en Brasil, buena opción para veraneantes

Costao do Santinho (Rincón del Santito) cuenta con la gran ventaja de encontrarse a 2 horas y media de vuelo desde Ezeiza. Es posible para porteños trabajar en Buenos Aires hasta el mediodía, tomar el avión y llegar a la hora de la playa. En su origen consistía en villas o apartamentos de 2, 3 y más habitaciones, edificadas en la ladera de un monte sobre una estupenda playa de 3 kilómetros de largo por 60 metros de ancho. A eso se agregóen 2001 un hotel 5 estrellas, construido sobre la falda de un cerro lateral. Otra ventaja es que la comida resulta muy similar a la argentina, por los cortes de carne, la parrilla, los pescados, las pastas, el pollo y las ensaladas. Se trata de la región gaúcha, donde hay buen ganado bovino. El sur de Brasil recibió abundante inmigración italiana, por lo cual son duchos en pastas y pizzas. Luego, obviamente, hay ostras, perdices, jabalí, pavo, cerdo, cordero y diversas exquisiteces locales, como la gelatina de uvas.
Gustavo Kuerten es oriundo de Florianópolis y héroe absoluto regional, y por ello el tenis está muy desarrollado en Costao do Santinho, con buenas canchas, instructores, equipamiento. En cambio no hay golf, vale aclararlo para los cultores de ese deporte en la Argentina.
Costao do Santinho se ubica del lado bravo del mar, que es de un hermoso verde claro y con olas grandes, apto para el surf, deporte que se practica a nivel de campeonato en esa playa. Las familias con niños pequeños prefieren el lado de la mansa, es decir Jureré o Canasvieiras.
A cinco horas de avión y a una hora de ómnibus desde Bahía, se llega a las elegantes instalaciones de Costa do Sauipe, de reciente construcción. Una barrera con caseta de guardia separa la ruta del complejo, el mayor de todos, ya que consta de 60 hectáreas de terreno, helipuerto, 5 hoteles de cadenas internacionales y algunas posadas algo más económicas, más una plaza central de compras, espectáculos y restaurantes. Para moverse entre puntos tan distantes, un ómnibus gratuito recorre las instalaciones de un extremo a otro las 24 horas. Cuenta con sofisticado spa, caballerizas, tenis, golf, surf, discotecas para preadolescentes y para jóvenes, y mediante pago aparte es posible alojarse en un hotel y comer o beber en cualquier otro. Allí el calor y la humedad se incrementan respecto de Florianópolis, al punto de resultar extraña la actividad física entre las 11 y las 17. El idioma y el menú se tornan más lugareños. Se comen gallo, chancho, conejo, pirú, gallina y farofa, y el portugués es más cerrado. Las cadenas presentes son la americana Breezes, que ofrece la posibilidad de sistema «todo incluido» y tiene escuela de circo; el Marriott, con poderoso aire acondicionado, ideal para quienes padecen el calor; la francesa Sofitel en sus dos versiones, hotel clásico o apartamentos, y el Rennaisance, cuyo restaurante se especializa en corderos y diferentes clases de pizzas. El complejo de Sauipe cuenta con amplios campos de golf. También aquí se destaca el tenis, con canchas dotadas de tribunas, dado que allí se disputa el Abierto de Brasil con puntos de la ATP. Todas las noches en el centro Vila Nova da Praia hay espectáculos de canto, danzas nativas y capoeira, con disfraces típicos y desfiles de modas. En temporada estival suelen concurrir a actuar figuras como Adriana Galisteu, y grupos musicales como Olodúm o Los filhos de Gandhi.
TRANSAMERICA
Ilheus es la antigua capital del cacao, que vivió su época de furor de 1925 a 1940, cuando creció la población con la llegada de miles de inmigrantes del país y del exterior. Aquí vivió Jorge Amado, prócer de las letras brasileñas. Allí transcurre «Gabriela, clavo y canela», su afamada novela llevada al cine por el mismo equipo de «Doña Flor y sus dos maridos», el director Bruno Barreto, la descomunal Sonia Braga, y como el inmigrante Nassif nada menos que Marcelo Mastroianni.
Aquí la comida y el idioma se tornan más extraños aun, pero obviamente siempre resulta posible comer pastas, carne, pollo, pescados, omelettes y frutas.
DESDE EL SUR
A medida que se asciende desde el Sur, hay menos visitantes argentinos. En Florianópolis abundan. En Costao do Santinho, el castellano es bastante comprendido, así como el portugués que hablan los locales es fácil de entender, y el equipo de monitores que atienden niños cuenta siempre con alguna hispanoparlante. A Costao llegan los diarios y revistas argentinos por la tarde y son muy leídos. Cuanto más al norte, y cuanto más difícil es el viaje, menor es la cantidad de argentinos que se aventuran. Otra gran ventaja del sur para familias con bebés es la piscina cubierta, debido a las fugaces aunque frecuentes lluvias. En Santinho es de agua caliente y adjunta al gimnasio, ideal para tardes de mal clima. En el TransAmérica hay cantantes mientras se cena y luego de la cena, mucha música en vivo en general. Y como diferencia exclusiva con los demás complejos, todas las noches se dan clases de baile, de danzas nativas y de otras, porque el profesor Nayro, a cargo de las clases, imparte forró, ayé, tzuki (popularmente conocida como «lambada») y enseña a sambar, como da tango a los estadounidenses y europeos, taps a los jóvenes centroamericanos y danza árabe a las cadenciosas latinas.
FUTBOL
En esto los tres complejos funcionan igual. Desde las 17 se juega al fútbol en cancha chica de césped arenoso todos los días. Los monitores cuentan con camisetas para uniformar 4 o 5 equipos que se enfrentan a 2 goles o a 10 minutos, lo que ocurra primero, y alguno de ellos oficia de árbitro. Resulta curioso observar que algunos complejos son más democráticos que otros. Tanto en Costao do Santinho como en Costa do Sauipe participa cualquiera en el fútbol, personal de cocina, mozos, jardineros, mezclados en paridad con los huéspedes. En el TransAmérica no es así, sólo monitores y turistas.
SEGURIDAD
Resulta casi irrelevante explayarse, todos los complejos están repletos de guardavidas en cada piscina y en el mar, más personal uniformado de seguridad, con intercomunicadores, cámaras de video y binoculares. En Costao do Santinho pueden ocurrir robos de toallas o de alguna prenda mínima, debido a que la playa no es exclusiva y los visitantes del cono sur predominan; en Sauipe el ingreso está reservado a visitantes, y en Trans América el acceso de extraños resulta imposible, pues está separado del continente por el mar. En los tres, niños y jóvenes andan sueltos sin riesgo alguno.
PARTICULARIDADES
Como los viajeros experimentados notarán, estos complejos, como muchos otros en el mundo, son de alguna manera hijos del Club Mediterranée. El origen de este estilo vacacional, consistente en actividades en un sitio central, viviendas periféricas de tipo sencillo, servicios de comida para todos en horarios fijos y atención a cargo de monitores que organizan las actividades, surgió de un grupo de franceses durante su forzosa estadía en un campo de concentración. Pocos lo saben pero ese grupo de franceses que sobrevivió indemne a la Segunda Guerra Mundial, planificó establecer lugares donde se viviera una vacación inolvidable, con actividades recreativas y deportivas de la mañana a la noche, y donde se trabara amistad con desconocidos.
A diferencia de los Club Med, estos complejos de playa no están diseñados para una semana de estadía sino para más, y los monitores y la organización no se involucran tanto con el pasajero, lo dejan hacer. Y las habitaciones sencillas que en los Med inducen a la gente a participar de la vida común, fueron reemplazadas por cómodo alojamiento. En cuanto al resto, el estilo es similar: programa de actividades del día escrito en una pizarra, cantantes en vivo, noche de gastronomía bahiana, números de magia, espectáculo de danzas, clases de gimnasia todo el día, monitores que se disfrazan y disfrazan a los niños, torneos de ping pong, compeonatos de cartas, sala de juegos electrónicos y metegol, clases de tenis, golf, wind surf, 4 restaurantes distintos, noche de gastronomía germana (cada corriente inmigratoria), discoteca, etcétera.
Otra diferencia adicional es que los Med desalientan el ingreso de noticias, mientras que estos complejos presentan servicios de diarios y revistas. En Costao do Santinho, el más cercano a nuestro país, pueden encontrarse luego del arribo del avión de la tarde Ambito Financiero, «La Nación», «Clarín», «Página/12», «Gente», «Caras» y otros medios.
Cada complejo posee sus particularidades. En Costa do Sauipe es su tamaño, equivalente a una pequeña ciudad. Se lo recorre en ómnibus de circulación permanente, en bicicletas alquiladas, o en carruaje tirado por caballos. Puede hacerse vida de ciudad: playa por la mañana, deporte por la tarde, compras y espectáculos en el centro comercial Vila Nova da Praia de noche y cena en alguno de los hoteles internacionales, y luego baile en una disco. Otro elemento conspicuo es el restaurante oriental del Marriott, donde preparan distintas versiones de chop suey a la vista del público, sirven sake y los camareros lucen quimono en un ambiente de gran sofisticación.
De la playa del TransAmérica parte cada mañana un enorme camión-jaula de altas ruedas para una excursión al Ecopark, donde se puede caminar por puentes de soga tendidos entre las copas de los árboles y avistar especies. Otras alternativas son visitar una plantación de cacao y un pueblito donde todo evoca las obras de Jorge Amado, o hacer una recorrida completa de la ciudad de Ilheus, programa que demanda una jornada completa.
En Costao do Santinho el espacio común es más reducido y apuestan a la diversión colectiva. Por la mañana en la piscina atan colchonetas que flotan una tras otra, y los niños deben pasar caminando de un borde a otro. La prueba se llama «El puente sobre el río Kwai», como la afamada película británica, y los monitores disparan agua con mangueras a los participantes para aumentar la dificultad. Por la noche hay concurso de karaoké. Se practican voley y fútbol playero para chicos y adultos, y la discoteca --ubicada lejos de las viviendas-es una de las más renombradas de Florianópolis. Hay restaurante de suji, y en el italiano las pastas son caseras y la salsa se prepara en el momento, a elección, la atención es exquisita y la especialidad de la casa es el flan de maracujá. En todos los complejos hay «cine», películas en DVD exhibidas en sala oscura y pantallade 100 pulgadas. Los paseos externos en Costao no son demasiado idealistas: si bien hay caminatas ecológicas y un museo del inmigrante, el favorito de las mujeres es ir al centro de compras Beiramar, en plena ciudad. El spa de Costao está junto al hotel, y es de los muy activos, con programa de reducción de peso intensivo, que comienza temprano a la mañana con gimnasia en la piscina y termina por la tarde con masajes y relajación. Incluye ducha escocesa, aparatos de golpeteo acuático con espuma, y menú especial al mediodía. Para romper tanta disciplina rigurosa, los pacientes pueden alguna nochetomar parte en los fogones de playa con caipirinhas y danza que se realizan, o cenar langosta con champán francés en el lujoso restaurante del hotel. Los spa de Sauipe y del TransAmérica son más sofisticados y del tipo estético-cosmético, con baños de barro y algas, ambientes perfumados, música suave ambiental y clima de gran relajación.
La elección del destino es de cada viajero de acuerdo con gustos y necesidades. Con ese objeto se elaboró el cuadro comparativo, y se agrega una comparación de precios, dato que siempre debe sopesarse, en especial cuando se trata de un grupo familiar.


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