Charlas de quincho

Secciones Especiales

Los zoom a pleno en medio del hastío de empresarios y economistas por la cuarentena. Profusión de debates allí sobre el futuro de la deuda. Una incógnita sobre cómo funcionará la nueva agenda audiencias del Presidente.

Semana 20 de una cuarentena despareja y con zonas que vuelven para atrás por rebrotes, pero con la economía pesando cada vez más fuerte y la gente cansada de las restricciones. Tanto que ni con la política ni los escándalos (hubo varios en la semana) se logra ahora captar la atención de un público cada vez más esquivo y malhumorado. Por supuesto que la vedette siguen siendo los zoom y las reuniones virtuales, con cantidad de derivaciones, desde coaching de los más diversos hasta sesiones de terapia, también en frecuencia creciente. La nota de la semana, sin embargo, fue el encuentro “presencial” que finalmente la vicepresidenta, Cristina Fernández, tuvo con unos pocos representantes -seleccionados- del Consejo Agroindustrial, situación que no se daba prácticamente desde 2008, tras el conflicto con el campo por la 125. También el viaje del expresidente Mauricio Macri a Suiza, pero con escala en París, compartió “cartel” en la grilla de noticias, mientras que una nueva protesta hacia el Obelisco, ahora por el tema Justicia, aunque no tuvo demasiada adhesión, reiteró lo que se va convirtiendo en un clásico: el paso previo de la caravana por el domicilio de la vicepresidenta, en la zona de la (antes tranquila) Plaza Vicente López. Veamos:

Los empresarios están haciendo un training más que acelerado para poder seguir los cambios internos dentro del Gabinete e intentar acomodar las gestiones a las variaciones casi permanentes de poder que se dan en algunas áreas. Así lo dejaron claro en varios zoom que nuclearon a lo más granado de la City porteña durante la semana, y donde se repasó desde los cambios en el tema Vicentin hasta los problemas que está generando la inseguridad en distintas actividades y que ponen tanto a la ministro Sabrina Frederic, como a su par bonaerense, Sergio Berni, en el epicentro de muchas charlas, y no solo por los escandaletes que generan entre ellos mismos, pero que no les dan respiro. Tanto así que el CEO de una fuerte compañía extranjera, que tiene un campito sobre el Paraná en la zona de Lima, dice que hace semanas que no ve a su “vecino” (Berni) por su chacra en esa localidad adonde iba casi todos los weekend... Más serios, otros cuestionaban a algunos funcionarios. “El tema ambiental es científico, y no emocional. Y poner al frente eso a (Juan) Cabandié es un error tan grueso como fue el de (Mauricio) Macri cuando puso a Sergio Bergman...”, se quejaba otro, afectado por los incendios en las islas del Paraná que, además del daño ambiental (y de la humareda en Rosario), generaron otra de las protestas de este fin de semana, aunque esta vez en el Puente Rosario-Victoria, y con fuerte presencia de empleados y dirigentes rurales que niegan rotundamente los cargos que los quieren sindicar como los culpables del fuego, tema que tampoco está demasiado claro aún.

La discusión sobre las personas invitadas a las reuniones y encuentros que concede Alberto Fernández se acabará esta semana. El director general de Audiencias de Presidencia, Nicolás Ritacco, terminó de pulir un protocolo junto a la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, y presentarán pasado mañana las nuevas normas para formalizar tertulias con el Jefe de Estado, a través de la firma del convenio que se realizará en el Salón de las Mujeres de Casa Rosada. El texto, que activa lenguaje inclusivo y porcentajes de mujeres y de población LGBTI+ en invitaciones con más de cuatro asistentes, fue revisado por la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra. Tres meses atrás, la funcionaria disparó en redes sociales: “Ninguna reunión de personas empresarias y sindicalistas con el Gobierno está completa sin mujeres. Somos parte central del mundo empresarial, del trabajo y de la creatividad. Somos imprescindibles para poner a la Argentina de pie”.

Sin duda, la presencia del ex presidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, en un zoom días atrás, junto al exministro Ricardo López Murphy, además de sorpresa, dejó claro la amistad y confianza que hay entre ambos, pero dejó también varias definiciones interesantes, como cuando afirmó que “hay que fortalecer al Mercosur”, o que la reconstrucción mundial tras la pandemia “exigirá fortalecer los recursos de los organismos internacionales para canalizar la ayuda”. “Estamos en una instancia dramática, donde nadie sale ileso”, aseguró el dos veces presidente uruguayo, antes de asegurar que “los populismos latinoamericanos fueron hijos de coyunturas prósperas. Después tuvieron que venir los (gobiernos) serios a corregir la política “. “Trump es populista, pero Estados Unidos no cayó en el populismo porque sus instituciones son fuertes”, señaló.

La vorágine de noticias hizo pasar bastante desapercibido el nombramiento del nuevo embajador argentino en uno de los destinos más preciados: Londres, que recayó en Javier Figueroa, un diplomático de carrera que revestía hasta ahora en Cuba nombrado por Macri, y a quién le correspondió hacerse cargo de los temas de Florencia Kirchner, de repatriar a los argentinos varados en la isla por la cuarentena, etc. Y, si bien sus destinos anteriores no fueron demasiado destacados (estuvo en Sudáfrica, Botsuana y Namibia), sus pares le reconocen no pocos méritos, lo cual no es demasiado frecuente en el ambiente del Palacio San Martín.. Pero en el frente internacional, un multitudinario seminario sobre carne que organizó el IPCVA (instituto de promoción argentino) dejó varios datos llamativos, como los 2,5 millones de restoranes que ya “cerraron/quebraron” en todo el mundo, por las restricciones y la caída de la demanda.

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