26 de julio 2001 - 00:00

Una experiencia en La Pampa logró reducir el tiempo de engorde y aumentar la ganancia en peso por animal

Una experiencia en La Pampa logró reducir el tiempo de engorde y aumentar la ganancia en peso por animal
Escribe Fernando Bertello

La invernada puede variar, según sea más corta o lenta, entre 12 y 24 meses. En ambos casos, el indicador más importante es la ganancia de peso promedio desde el destete hasta la faena, que es de 400 gramos por día en un sistema largo, y más de 600 en uno rápido.

El cambio de una invernada lenta a otra larga se produjo, con buenos resultados, en un establecimiento ubicado enAnguil (La Pampa). La duración del proceso se acortó desde más de 18 meses hasta menos de 15, mientras que la ganancia de peso promedio aumentó de 500 a más de 700 gramos por día.

De esta manera, en la explotación de la zona semiárida pampeana llegaron a existir cinco sistemas de producción, que correspondían a invernadas de 24, 21,18, 15 y 12 meses. Esta situación significaba vender novillos en dos puntos extremos: dos años y medio y 18 meses de edad.

La cadena forrajera de os sistemas de 24 y 21 meses utilizaban pasturas de alfalfa, rastrojos de a cosecha gruesa y verdeos de invierno. Mien-tras a la invernada de 18 meses se le agregó verdeos de vera-no, a de 15 no necesitó rastrojos. Para alcanzar la invernada de 12 meses se incorporó un verdeo de otoño (avena).

Resultados

La ganancia de peso creció desde 431 y 565 gramos por día, en as invernadas de 24 y 18 meses, respectivamente, hasta 847 gramos en el sistema de 12 meses, si se consideran as pesadas con animales sin desbastar , explicó Juan Pedro Torroba, profesor de a Universidad de La Pampa.

Según el docente, la eficiencia de stock creció de 49% a 98%, en el mismo momento en que el sistema de engorde se redujo de 24 a 12 meses. En tanto, a producción de carne por hectárea aumentó un 66%, ya que pasó de 188 a 312 kilos.

El aumento en a producción de carne contrasta con los resultados que obtienen otras explotaciones de esa zona, donde os sistemas de cría llegan a alcanzar entre 59 y 100 kilos por hectárea, os de invernada de 150 a 200 kilos y los esquemas mixtos de invernada y cría logran producciones que oscilan entre 100 y 150 kilos por hectárea.

La estructura de los costos directos no se modificó de una manera importante en los cincos sistemas de producción, pero sí el ingreso. El costo por kilo producido es de casi 20 centavos en as invernadas más rápidas y 25 centavos en las más lentas.

Además, no hay grandes diferencias en el margen bruto y en el resultado final de los tres casos intermedios (es decir, 15, 18 y 21 meses), porque a estacionalidad del precio del novillo deprime e ingreso neto del sistema, que coloca las ventas de os animales en otoño (15 meses) y beneficia al esquema que sirve para comercializar a la salida del invierno (21 meses).

Una situación similar se presenta en la rentabilidad del sistema. Es muy importante el paso de 24 a 21 meses, pero no merece un análisis más específico cuando se comparan as invernadas de 15, 18 y 21 meses, donde as rentabilidades arrojan resultados del orden del 10% , puntualizó el profesor de a Universidad de La Pampa.

El margen bruto, la rentabilidad y la relación ingreso-costo crecen fuertemente en la invernada de 12 meses, que vende sus novillos en verano. Este sistema, que ogra un margen de 192 pesos por hectárea, una rentabilidad del 16,23% y una correspondencia ingresogasto de 4:1, compite con los sistemas agrícolas de la región semiárida.

Cuando se pasa de una invernada tradicional, con ventas de novillos de más de dos años de edad en a segunda primavera, a otra más corta (sistemas de 15 a 21 meses), se producen grandes cambios en los resultados económicos , subrayó Torroba.

Concretamente, el margen bruto sube de 102 a casi 140 pesos por hectárea, y a rentabilidad crece del 6% al 10%. Otro salto ocurre en a venta de los novillos de 18 meses de edad, luego de 12 meses de invernada. Aquí, el primer indicador pasa de 140 a 190 pesos por hectárea, y el segundo, del 10% al 16%, como consecuencia de la reducción de tres meses en a duración del proceso de invernada.

Los indicadores productivos y económicos mejoran significativamente cuando se evoluciona desde sistemas más largos en el engorde hasta otros de menor duración. Sin embargo, el resultado económico del proceso de invernada también va a depender de los cambios generados en la utilización de los insumos , reflexionó Torroba.