La economía nacional se encuentra atravesando por un momento inusual: crecimiento económico + aumento del nivel de ocupación + salarios con bajo poder adquisitivo = trabajadores formales pobres.
Sin demanda no se puede y sólo con política productiva no alcanza
Pese al logro de un crecimiento a tasas chinas de la economía en 2021, junto al hito del explosivo crecimiento de la inversión, acompañado por el grato descenso de desocupación y pobreza, urge la necesidad de trabajar sobre políticas de distribución del ingreso. Sin embargo, los autores explican que no es una condición necesaria mejorar los salarios reales para crecer ya que el crecimiento viene dado por los componentes autónomos de la demanda agregada.
Es decir, que la mejora en los niveles de desempleo (un descenso del 36.36% que ubicó a la tasa en 7%) y de pobreza (955 mil personas dejaron de ser pobres, la variación intersemestral dio -3.3%, dejando a la tasa de pobreza en 37.3%) difundidos en estos últimos días por el INDEC, no vienen acompañados de una recomposición del poder adquisitivo del salario, y por ende, de la calidad de vida de la población trabajadora.
En este sentido, cabe destacar un hecho estilizado de las economías capitalistas: el impulso, por parte del Estado, de los componentes autónomos de la demanda agregada (consumo o inversiones financiadas con créditos, gasto público, exportaciones) genera procesos de crecimiento económico pari passu a descensos de la tasa de desempleo. A su vez, esto último mejora la capacidad de negociación de los trabajadores a la hora de discutir la participación en la distribución del ingreso (algo que en la actualidad no estaría ocurriendo).
GRÁFICO N°1: MERCADO DE TRABAJO EN ARGENTINA (2014-2021)
Elaboración propia en base a datos de INDEC
Si bien la economía creció 10,3% en el último año, en la disputa por la apropiación del excedente los trabajadores no han sido los ganadores. De todos modos, aunque esto último es una deuda pendiente del gobierno del Frente de Todos, nos interesa señalar que en el capitalismo realmente existente no es necesario mejorar la distribución para crecer.
Cabe destacar que el año pasado, la economía nacional creció a tasas chinas motorizada por la construcción, la obra pública, el gasto público en capital y las exportaciones, que indujeron a la inversión privada (tuvo un crecimiento interanual del 32,9%).
GRÁFICO N°2: CRECIMIENTO ECONÓMICO Y DEMANDA AUTÓNOMA 2014-2021 (variables en variaciones i/a)
Elaboración propia en base a datos del MECON
En línea con lo anterior, el lanzamiento del Plan Argentina Productiva 2030 es una excelente propuesta llevada a cabo por el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación. Este, básicamente, cumple con su función “ofertista” de ampliar la capacidad productiva promoviendo los procesos de inversión en sectores con altos niveles de inserción internacional (exportaciones).
Sin embargo, circunscriptos a nuestro marco teórico y tal como lo indica la empiria, el crecimiento económico y la capacidad productiva responden a la dinámica de la demanda (más precisamente a aquellos componentes de la demanda que no amplían la capacidad instalada).
No obstante, es preciso destacar que esto último no significa que no deba hacerse política industrial, pero en economía es importante discutir las causalidades para no generar falsas expectativas. En líneas más sencillas, la pregunta es la siguiente: ¿Quién va a demandar ese excedente productivo con los niveles de ingreso actuales? ¿Alcanza con el crecimiento de las exportaciones?
Como contraparte, para nosotros la causalidad es inversa. Se invierte cuando los empresarios tienen expectativas de colocar su producción. Estas expectativas se manifiestan de forma concreta a través de las ventas y no mediante factores psicológicos y/o esotéricos. De esta manera, entendemos que para que esos incentivos a la industria nacional se realicen se necesita un mercado interno fuerte. Para ello, es necesario un impulso a la demanda por parte de un Ministerio que todavía no hizo su aparición: EL MINISTERIO DE LA DEMANDA (cuya explicación de funcionamiento dejamos para futuras notas).
GRÁFICO N° 3: SALARIOS (RIPTE) VS. PRECIOS (IPC-INDEC) 2018-2021
Elaboración propia en base a datos del MECON
En definitiva, el loable crecimiento del 2021 (una tendencia que continúa en el primer trimestre del 2022) tuvo como contracara una política distributiva regresiva. Es por ello que, dadas las restricciones a los componentes autónomos de la demanda impuestas por el acuerdo de entendimiento mutuo con el FMI, resulta necesario avanzar con políticas ingeniosas y pragmáticas que permitan mejorar los niveles de demanda agregada y recalibrar la distribución del ingreso recomponiendo el salario real.
Esto último, permitiría, en el plano económico, estimular la demanda interna que incidirá en el crecimiento del producto y de la inversión (efecto Kaldor-Verdoom). Mientras que, en el plano político, dará cumplimiento a las palabras que sostuvo el presidente Alberto Fernández ante una Plaza de Mayo colmada el día de su asunción: "Empezar por los últimos para llegar a todos". A lo que Carlos Alberto Solari agregaría: “Vamos, y no se empujen, ni pisoteen. Que este temblor ya va a parar ¡No tengan miedo!”.
Licenciados en Economía Política (UNGS) y Docentes (DEyA - UNM)





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