Aventura en San Rafael

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Más allá de la propuesta de nieve (ver invierno blanco), la tierra del malbec tiene un sinfín de atractivos para disfrutar en invierno. Uno de ellos es la ciudad de San Rafael, cuna del turismo aventura.

En los últimos años, esta ciudad del sur mendocino se consolidó como uno de los destinos más elegidos por el turismo. Confiados en su gastronomía, los paisajes, las bodegas y la oferta de servicios, los operadores locales nucleados en la Cámara de Turismo local palpitan lo que será una gran afluencia de visitantes durante las vacaciones de invierno.

"Tenemos la suerte de ser un destino que se puede aprovechar en todas las temporadas. Acá en San Rafael hay actividades para todos los gustos", asegura Gonzalo Tortosa, presidente de la Cámara de Turismo local. Algunas razones que justifican elegir a esta ciudad cuyana son las siguientes:

Aventura: Los Reyunos es uno de los imperdibles de esta apasionante aventura que es San Rafael. Allí se encuentra la represa que contiene al Río Diamante, gracias a la cual se ha formado un lago artificial de una belleza y colores muy llamativos. Los cerros y rocas que no llegaron a taparse por completo por el agua emergen mostrándose con curiosas figuras, como "La Ballena" o "El Elefante". Todo esto se puede visitar con las lanchas que hacen salidas de manera permanente y que son algo imperdible para grandes y chicos. Los más aventureros tendrán una posibilidad única de hacer tirobangi atravesando el lago, una emoción única para los que aman la adrenalina. Y aún hay más: por precios accesibles, hay un circuito a cual sólo se accede con las lanchas y es para pasar medio día realizando rappel, tirolesa, trekking y otras actividades de aventura en la montaña.

Bodegas y viñedos: Reconocida por sus vinos, las visitas a las bodegas son obligatorias. Algunas renombradas mundialmente como Bianchi, otras como Finca El Nevado o Bournett, todas ellas con atención esmerada y ganas de mostrar lo suyo a quien quiera aprender sobre este mundo.

El Nihuil y Cañón del Atuel: Tal vez sean las bellezas más conocidas de San Rafael, ya que cualquiera que la haya hecho recomendará la excursión. La primera parada se hará en El Nihuil, lugar donde se puede disfrutar de una café o una rica comida antes de playas y bañarse en el agua clara y cristalina; y por supuesto, comer algo para empezar a recorrer el circuito del Cañón. Dentro de éste se va observando todo el aprovechamiento hidroeléctrico de las aguas del río Atuel, con sus tres centrales y sus respectivas represas. Además, las paredes del Cañón -a veces de más de 130 metros de alto- nos muestran diferentes geoformas para divertirse y buscarle similitudes a personajes, objetos o animales. Finalizando el circuito, nos deslumbra el lago de Valle Grande, con la central hidroeléctrica Nº 4 al pie del dique.

Parque de los Niños: Para los más chicos la ciudad tiene un enorme centro de atracción: el Parque de los Niños. Ubicado justo cuando comienza el Parque Hipólito Yrigoyen -uno de los sitios más bellos de la ciudad, ideal para salir a caminar, correr o simplemente tomar mate debajo de sus frondosos árboles- es sin dudas uno de los espacios para niños más lindo y moderno del país, y la entrada es libre y gratuita, con juegos de todo tipo.

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