4 de noviembre 2008 - 00:00

Con el motor más moderno

Con el motor más moderno
En el segmento de los sedanes medianos de las llamadas marcas generalistas, el Passat ocupa un lugar de privilegio en la Argentina y en Europa. En los últimos años es y ha sido un claro dominador de su clase con ventas que lo separan de sus competidores con una gran diferencia. En 2007, en Europa se han vendido 301.645 unidades del Volkswagen Passat contra 148.818 unidades del Ford Mondeo; 119.183 del Peugeot 407; 106.900 Vectra (sumando las marcas Opel y Vauxhall); y 103.566 del Toyota Avensis, entre otros. Las cifras son elocuentes: vende el doble que su inmediato competidor.
En la Argentina es líder, pero la lucha es más pareja y se agrega el Honda Accord, que en Europa ha vendido en 2007 sólo 28.491 unidades.
En la actualización más reciente del Passat a nuestro país llega con el motor naftero de 200 CV. Logra una elasticidad muy poco común y permite un placer de manejo que se encuentra en muy pocos vehículos. Desarrolla una velocidad máxima de 215,8 kilómetros por hora, acelera de 0 a 100 en 8,3 segundos y su elasticidad es brillante: por ejemplo, solicita apenas 5,2 segundos para pasar de 80 a 120 kilómetros por hora con la caja automática de seis velocidades. El consumo en ciudad es un punto a mejorar. Necesita 14,2 litros para cubrir 100 kilómetros. En cambio, en la ruta es económico: emplea 9,7 litros para recorrer la misma distancia a una velocidad de 120 kilómetros por hora.
Este impulsor también está presente en otros modelos del Grupo Volkswagen, como los SEAT León y Altea Freetrack, y los Audi A3 y A4.
En todo lo demás, encontramos las mismas virtudes y defectos de los Passat que ya hemos probado. Calidad de materiales, confort de marcha, y la terminación son algunas de sus virtudes más importantes.
La garantía es de dos años sin límite de kilometraje, pero por su precio y prestigio sería más razonable y práctico ofrecer tres años o 100.000 kilómetros. Por último, por su comportamiento dinámico y sus elementos de serie, no existen dudas de que el auto probado es muy seguro y predecible en sus reacciones (controles de tracción y de estabilidad, ABS, airbags frontales, laterales y de cabeza), pero molesta que se siga importando desde Alemania sin el control crucero adaptativo que incluye el radar anticolisión. Un elemento disponible en Europa en el Passat desde el año 2005 y que en la Argentina lo tiene el Ford Mondeo. En resumen, con el nuevo motor de 200 CV el Passat suma una versión interesante para el usuario y pretende continuar con el liderazgo en su segmento. Condiciones no le faltan y a los adversarios les deja una tarea: deben trabajar en ofrecer motores más potentes y con mayor placer de conducción.

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