Desde hace más de dos décadas, una marca argentina de pinturas y revestimientos se ha destacado por su firme compromiso con la sustentabilidad y la acción social. Pero, ¿cómo puede una empresa contribuir a la transformación social?
El compromiso de empresas con la educación y el patrimonio cultural
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Desde hace más de dos décadas, la empresa impulsa el programa "Pinta tu Escuela", una iniciativa que, desde 2002, ha beneficiado a más de 4.700 instituciones educativas en todo el país.
Ser una empresa hoy en día implica mucho más que generar valor económico; el impacto social y la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se han convertido en un capital invaluable. Ya no es una opción, sino un pilar fundamental, especialmente cuando estas acciones no son meramente ornamentales, sino que surgen de un trabajo constante y una construcción sostenida para generar un impacto real y visible en la sociedad.
En este contexto, Tersuave, una de las compañías líderes en el rubro de pinturas y revestimientos en Argentina, se distingue por su labor sostenida y federal, llevada adelante a través de dos iniciativas que combinan solidaridad, compromiso, educación y cultura.
Pintando Escuelas: la educación como prioridad
Desde hace más de dos décadas, la empresa impulsa el programa "Pinta tu Escuela", una iniciativa que, desde 2002, ha beneficiado a más de 4.700 instituciones educativas en todo el país. A través de campañas anuales, Tersuave dona pinturas para renovar aulas, pasillos, patios y fachadas de escuelas públicas y rurales, mejorando la calidad del entorno escolar y la experiencia educativa de miles de niños, niñas y equipos docentes.
"Desarrollamos productos y colores que no solo embellecen, sino que también transforman e inspiran. Creemos en el poder de nuestra marca para generar valor real, por eso invertimos en mejorar espacios donde se proyecta el futuro: las escuelas", afirma Verónica Bartolini, Jefa de Comunicación y Desarrollo de Marca de Tersuave. Esta acción no es meramente simbólica; según datos del programa, cada edición involucra a docentes, familias y personal directivo en un verdadero trabajo colaborativo, fortaleciendo lazos en la comunidad y fomentando la solidaridad y el respeto por las instituciones escolares.
La cultura como identidad
Desde 2003, la empresa lleva adelante su programa de Preservación del Patrimonio Histórico Cultural, enfocado en la conservación de espacios culturales emblemáticos a través del aporte de productos, investigación de colores originales y asesoramiento técnico.
Gracias a esta iniciativa, Tersuave ha colaborado con instituciones como el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) y el Centro Cultural Recoleta en Buenos Aires, así como el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (MACRO), el Museo Castagnino y Arte a la Vista, también en Rosario. En algunos casos, como en el MNBA, la relación comenzó incluso antes de la formalización del programa, en 1998, demostrando una visión pionera en materia de sustentabilidad cultural.
Estos programas reflejan una convicción firme por parte de la empresa en cuanto a su responsabilidad de impacto positivo. En este sentido, Verónica Bartolini comenta: "Hoy, el rol de las empresas va más allá del negocio: tenemos la responsabilidad y la oportunidad de generar un impacto positivo y tangible en la sociedad. Cuando nuestras acciones trascienden lo comercial, construimos una marca con propósito y valor sostenible". En un contexto donde las demandas sociales son cada vez más urgentes, programas como estos refuerzan el compromiso de Tersuave con productos que no solo embellecen, sino que también transforman, preservan y fortalecen el vínculo con la comunidad.
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