El creador de la reconocida aspiradora Roomba ahora apunta a un nuevo objetivo: llevar la robótica doméstica al terreno emocional. Colin Angle, histórico referente del sector, presentó un prototipo de mascota artificial llamado Familiar, que adopta la forma de un cuadrúpedo de tamaño similar a un Bulldog.
El objetivo del empresario es replicar el vínculo afectivo que hoy generan perros y gatos. Su primera versión cuenta con rasgos diseñados para generar empatía: ojos grandes, orejas suaves y un “pelaje” sensible al tacto que responde a las caricias.
Familiar: la mascota potenciada con IA que busca reemplazar el vínculo emocional con perros y gatos
La idea de Angle no es copiar a un animal existente, sino construir una identidad propia. “Elegimos una forma que no es un humano, ni un perro, ni un gato, porque queríamos alejarnos de todas esas ideas preconcebidas”, explicó Angle, hoy al frente de la startup Familiar Machines & Magic.
El desarrollo se apoya en los últimos avances en inteligencia artificial, algo que —según el propio fundador— no era viable en las primeras etapas de su carrera, cuando cofundó iRobot en 1990 o lanzó la Roomba en 2002. El nuevo robot no solo reacciona al contacto, sino que también puede aprender de su entorno y adaptarse a los hábitos de sus dueños.
Angle no es el primero en experimentar en el cambo de la robótica animal. A fines de los 90 Sony lanzó el perro robótico Aibo, producto que fue relanzado en 2018.
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Aibo, el pionero de las mascotas robóticas.
Sony
“El desafío es hacer algo que no sea un juguete para mirar”, señaló en diálogo con la agencia AP. “Se trata de tener algo que quieras abrazar, que quieras acariciar. Cuando está feliz, eso te hace feliz. Y es lo suficientemente grande o lo suficientemente móvil como para seguirte a la cocina o sacarte del sofá y salir a caminar”, ahondó.
Familiar no hablará, pero sí emitirá sonidos emocionales y contará con sensores de audio que le permitirán interpretar comandos y aprender del usuario. En ese punto, se apalanca en la evolución reciente de la IA generativa, que habilita interacciones más naturales y personalizadas. “No podría haber hecho esto hace seis meses”, reconoció Angle.
El desarrollo de Familiar: la apuesta por mezclar el reino animal con la robótica y la IA
El lanzamiento comercial todavía no tiene fecha, pero uno de los segmentos a los que apunta la empresa son las personas mayores que, por distintas razones, ya no pueden o no desean tener mascotas tradicionales. “No porque la gente de repente deje de disfrutar de las mascotas, sino porque el miedo y la obligación de cuidarlas son tales que la gente es muy reacia a adquirir nuevas mascotas a edades avanzadas”, explicó.
El concepto de “familiar” —tomado del folclore, donde refiere a animales que acompañan a figuras mágicas— también busca diferenciarse de la tendencia actual hacia robots humanoides. En ese sentido, Angle reunió a referentes del sector como Marc Raibert, fundador de Boston Dynamics, y Cynthia Breazeal, pionera en robótica social.
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El lanzamiento comercial todavía no tiene fecha.
AP
Entre los asesores también figura Maja Matari, académica clave en el desarrollo de robots orientados al acompañamiento emocional. Al interactuar por primera vez con el prototipo, contó que “de inmediato se tiró al suelo cerca de él y tuvo que abrazarlo y acariciarlo; luego empezó a jugar con él para ver qué haría”.
Para Matari, el éxito de este tipo de dispositivos dependerá en gran medida de su capacidad de generar cercanía sin provocar rechazo. La evidencia acumulada en el campo muestra que un robot “tierno, personalizado y vulnerable es mucho más atractivo y adorable que la alternativa”. Además, podría tener aplicaciones concretas en ámbitos como residencias de adultos mayores o el apoyo en salud mental.
En paralelo, subrayó el rol clave de la inteligencia artificial en esta nueva etapa. “Antes de la IA generativa, los robots no podían entender con facilidad lo que la gente estaba diciendo”, sentenció.
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