La expansión de Starlink en la Argentina recibió un nuevo impulso, tras una decisión oficial que le permitirá operar bajo condiciones especiales. La medida fue adoptada por el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), que habilitó a la compañía de Internet satelital a trabajar en determinadas bandas de frecuencia que todavía no cuentan con atribución formal para el Servicio Fijo por Satélite dentro del país.
La disposición quedó plasmada en la resolución sintetizada 372/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el interventor del organismo, Juan Martín Ozores. El permiso abre la puerta a una mayor capacidad operativa para la empresa vinculada a SpaceX, propiedad de Elon Musk.
La autorización no implica una habilitación permanente. El organismo regulador estableció una serie de exigencias técnicas que la compañía deberá respetar para conservar el beneficio otorgado. El incumplimiento de esas condiciones podría derivar en la pérdida de la autorización. La normativa exige que las operaciones se adapten a futuras recomendaciones emitidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y a cualquier regulación que pueda dictarse posteriormente en la Argentina.
El esquema regulatorio también establece que las estaciones autorizadas no podrán provocar interferencias sobre otros sistemas que funcionen bajo normas internacionales vigentes. A su vez, esos equipos tampoco podrán reclamar protección frente a interferencias generadas por otros servicios habilitados.
Instalaciones de Starlink en territorio nacional
La red de Starlink no depende únicamente de los satélites que orbitan alrededor de la Tierra. La compañía cuenta con una infraestructura terrestre que cumple un papel fundamental para el funcionamiento del servicio. Uno de los puntos estratégicos de esa red se encuentra en el parque industrial de la ciudad bonaerense de Chivilcoy, ubicada a unos 160 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires sobre la Ruta Nacional 5.
La red nacional ya dispone de instalaciones en Campana, La Plata, Salta y Río Negro. La empresa concretó la puesta en funcionamiento de la base durante 2025, luego de que el proyecto comenzara a circular dentro del sector de las telecomunicaciones durante 2024. La infraestructura eléctrica disponible dentro del parque industrial constituyó uno de los principales argumentos para la elección. Los equipos instalados requieren alimentación continua y sistemas de respaldo capaces de sostener operaciones permanentes.
El predio también ofrece condiciones de seguridad relevantes para una instalación de estas características. El control de accesos y la vigilancia permanente reducen riesgos asociados al vandalismo o posibles daños sobre equipamiento de alto valor. La ubicación geográfica aportó otro elemento determinante. La posición de Chivilcoy permite optimizar la comunicación entre satélites, usuarios y estaciones terrestres, lo que favorece una menor latencia en la transmisión de datos.
La base cuenta con 16 antenas parabólicas protegidas mediante domos blancos. Esos equipos funcionan como enlace entre la red terrestre de fibra óptica y la constelación de satélites de órbita baja. La estructura permite que la información enviada por los usuarios llegue a los satélites y luego sea derivada hacia la infraestructura convencional de internet. Ese mecanismo contribuye a ofrecer velocidades que pueden alcanzar los 300 Mbps en zonas con escasa conectividad tradicional.
La excepción que obtuvo Starlink para poder incrementar su alcance
La autorización especial concedida por el Enacom habilita a Starlink a operar en segmentos de frecuencias solicitados por la empresa que todavía no poseen atribución específica para el Servicio Fijo por Satélite en la Argentina.
El organismo estableció que todas las emisiones deberán respetar los límites fijados para radiaciones no ionizantes. La compañía también deberá implementar mecanismos destinados a preservar los servicios de radioastronomía dentro de las bandas involucradas.
La expansión de la infraestructura terrestre forma parte de los planes de crecimiento de Starlink en la Argentina. La compañía proyecta incorporar en el futuro servicios Direct to Cell, una tecnología que permitirá conectar teléfonos móviles directamente con satélites para mensajería en zonas sin cobertura convencional.
La nueva autorización constituye un paso adicional dentro de esa estrategia. La decisión oficial le permite a la empresa avanzar sobre recursos técnicos que resultan clave para extender el alcance de su red satelital y fortalecer la conectividad en distintas regiones del país.