La inflación interanual de Turquía escaló el pasado mes de julio al 79,6% desde el 78,62% registrado en junio, lo que supone el mayor encarecimiento del costo de la vida en 24 años, según los datos publicados por el Instituto Estadístico Turco (Turkstat).
La inflación de Turquía escaló al 79,6% en julio, máximos en 24 años
En términos mensuales, el IPC turco subió un 2,37% en julio, frente al alza del 4,95% del mes anterior y muy por encima del 1,80% registrado en julio de 2021. De este modo, la media móvil de los últimos doce meses se situó en el 49,65%.
En términos mensuales, el IPC turco subió un 2,37% en julio, frente al alza del 4,95% del mes anterior y muy por encima del 1,80% registrado en julio de 2021. De este modo, la media móvil de los últimos doce meses se situó en el 49,65%.
En julio, el menor incremento anual de los precios fue del 25,79% en comunicación, así como en educación, con una subida del 26,82%, y de vestido y calzado, con el 32,09%.
Por su parte, transporte con el 119%, alimentos y bebidas no alcohólicas con el 94,6% y mobiliario y enseres del hogar con el 88,35% fueron los principales rubros donde se registraron los mayores incrementos anuales.
De su lado, los precios de producción a nivel doméstico aumentaron en julio un 144,6% anual, tras la subida del 138,3% del pasado mes de junio y muy por encima del aumento del 44,9% de un año antes.
El Banco Central de Turquía mantiene las tasas de interés en el 14%, tras pausar el pasado mes de enero la senda de rebajas del precio del dinero, después de haber acometido cuatro recortes consecutivos entre septiembre y diciembre de 2021.
En ese marco, Fitch Ratings, la agencia internacional de calificación crediticia internacional, acaba de presentar un nuevo informe donde augura un futuro económico para Turquía bastante negativo. El país se enfrenta a grandes retos para resolver los problemas de inflación, incertidumbre política y riesgos externos y, por ellos, rebajó la calificación de 25 bancos turcos, pasando de tener “B” a “-B”.
The National News destaca que Fitch ha colocado la situación económica de Turquía en “una espiral de inflación” que está obligando a que el Banco Central de la nación y el Gobierno tengan que tomar muchos riesgos macroeconómicos y externos. La nueva calificación de sus instituciones financieras se encuentra a cinco niveles por debajo del grado de inversión y Fitch asegura que existe un riesgo en el pago bastante importante. Además, con la nota obtenida, a Turquía se le dificulta el acceso a los mercados de capitales y a la obtención de financiación, por lo que su situación se agrava cada vez más.
Se prevé que Turquía termine este 2022 con una inflación anual promedio del 71,4%. Este dato sitúa al país mediterráneo en el puesto más alto de la inflación internacional para cualquiera de los que la agencia se dedica a calificar.



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