24 de octubre 2022 - 00:00

Xi Jinping se eterniza en el poder y ya se lanza a una puja más enconada con EE.UU.

En marzo será confirmado para un tercer mandato y se convertirá en el líder más influyente desde Mao Tse Tung. Culto a la personalidad, desafíos económicos y políticos, y pelea por la hegemonía global.

CONSTELACIÓN. Los seis miembros del Comité Permanente del PCCh que orbitarán en torno de Xi Jinping: Li Qiang, Zhao Leji, Wang Huning, Cai Qi, Ding Xuexiang y Li Xi.
CONSTELACIÓN. Los seis miembros del Comité Permanente del PCCh que orbitarán en torno de Xi Jinping: Li Qiang, Zhao Leji, Wang Huning, Cai Qi, Ding Xuexiang y Li Xi.

Pekín - El presidente chino Xi Jinping se aseguró ayer un tercer período en el poder y promovió a algunos de sus aliados más cercanos en el Partido Comunista de China (PCC), lo que afianza su posición como el líder más influyente del país desde el fundador Mao Tse Tung.

Xi fue elegido nuevamente como secretario general del gobernante PCCh, informó la agencia estatal Xinhua, inclinando al país de vuelta a un gobierno unipersonal después de décadas de poder compartido entre la élite.

“Quiero agradecer sinceramente a todo el partido por la confianza que ha depositado en nosotros...”, dijo a los periodistas en el Gran Salón del Pueblo de Pekín tras el anuncio de la votación, realizada a puerta cerrada.

Xi también fue designado nuevamente como jefe de la Comisión Central Militar de China.

Con los nombramientos, el líder de 69 años tiene prácticamente asegurada su designación como presidente de China por un tercer período, lo que se anunciará en marzo.

El XX Congreso del PCC eligió a un nuevo Comité Central de unos 200 miembros, quienes eligieron a Xi y los restantes miembros del Comité Permanente, la cúspide del poder político.

Aliados

“Xi ha instalado a sus aliados en los siete escaños del máximo órgano de decisión del Partido Comunista (el Comité Permanente), lo que le permitirá dominar el sistema político en el futuro previsible”, aseguró Neil Thomas, experto en China del Eurasia Group (ver nota aparte).

El exlíder partidario de Shanghái, Li Qing, un confidente de Xi, ascendió al puesto número dos, con lo cual podría ser nombrado primer ministro en las sesiones legislativas de marzo.

El Comité Central también también eligió a los integrantes del buró político, que esta vez contará con 24 miembros. Por primera vez en 25 años, no habrá ninguna mujer.

Desde su ascenso al poder hace una década, Xi ha acumulado poder como ningún otro gobernante chino con excepción de Mao. En 2018 eliminó el límite de dos períodos presidenciales, lo que le abrió el camino para gobernar indefinidamente.

También encabezó el ascenso de China como la segunda mayor economía mundial, impulsó una gran expansión militar y una postura internacional agresiva que generó fuerte oposición de Estados Unidos.

“Después de más de 40 años de esfuerzos incansables de reforma y apertura, hemos creado dos milagros: rápido desarrollo económico y estabilidad social de largo plazo”, afirmó Xi.

“China no puede desarrollarse sin el mundo y el mundo también necesita a China”, insistió.

Retos

Xi enfrenta grandes desafíos en el próximo quinquenio, incluyendo el manejo de la endeudada economía, una ralentización del crecimiento que amenaza la estabilidad social, demandas crecientes de democratización y la creciente rivalidad con Estados Unidos.

Tras su reelección, el presidente ruso, Vladímir Putin, expresó sus “más cálidas felicitaciones” y dijo que estaba “encantado” de continuar con el “diálogo constructivo” y el “estrecho trabajo común”.

Analistas estaban atentos a si se enmendaba la carta del partido para consagrar el “Pensamiento de Xi Jinping” como filosofía rectora, algo que pondría a Xi a la altura de Mao. Eso no ocurrió, aunque la resolución sí calificó el credo como “el marxismo de la China contemporánea y del siglo XXI”, añadiendo que “encarna la mejor cultura y la ética de esta época”.

En una inesperada acción en el Gran Salón del Pueblo, el exgobernante Hu Jintao fue retirado el sábado de la ceremonia de clausura. El exlíder de 79 años pareció renuente a dejar su puesto de primera fila donde estaba sentado junto a Xi.

Medios estatales informaron que Hu insistió en asistir a la sesión pese a no estar bien de salud.

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