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La Década de la Igualdad
Diego Bossio.
En ese sentido, en los últimos 4 años, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad pasó de $80.000 millones a $280.000 millones, con lo que el Estado demostró una vez más que puede administrar y además puede hacerlo bien, con eficiencia, eficacia y transparencia. Como titular de la ANSES ya me presenté 16 veces en el Congreso Nacional a explicar en qué se invierte cada uno de los pesos que componen el FGS, que es el ahorro de los trabajadores argentinos. Esta información está disponible en la página del Fondo. Esto antes no ocurría, nunca un gerente de las AFJP dio explicaciones sobre sus inversiones.
Los únicos privilegiados son los niños. No hay mejor expresión que apueste al futuro del país. Gracias a la creación de la Asignación Universal por Hijo y la Asignación Universal por Embarazo, más la ampliación de las asignaciones familiares por hijo, hoy más de 7 millones de niños reciben una prestación que ayuda a sus familias a cubrir necesidades básicas vinculadas con el embarazo y la crianza. Pero más importante, la AUH y la AUE implican garantizar la asistencia escolar y la atención sanitaria de todos los menores de 18 años, combatiendo así las fuentes estructurales de la pobreza.
Con Conectar Igualdad también estamos apostando fuertemente a la educación y a la inclusión digital de millones de jóvenes de escuelas secundarias públicas, de educación especial y de los institutos de formación docente, porque el plan se propone, además, capacitar a los docentes en el uso de esta herramienta y elaborar propuestas educativas que favorezcan su incorporación en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Este año buscamos llegar a las 3.500.000 de netbooks entregadas. Cada vez que una llevamos una computadora a una escuela, sentimos el orgullo y la emoción de estar apostando por la juventud y por el futuro. Las netbooks están fabricadas por 10 empresas argentinas dentro del país, con un 100% de ensamble y soldadura nacional.
Estamos trabajando a toda capacidad para darle oportunidades a muchas familias argentinas de acceder, a través del esfuerzo y del trabajo, a su primera casa. En este sentido, en el programa PROCREAR BICENTENARIO más de 108.000 familias ya empezaron su trámite para obtener un crédito, luego de salir sorteados en sorteos públicos llevados a cabo por Lotería Nacional y transmitidos por la TV Pública, a nueve meses de su lanzamiento.
Estas políticas pudieron implementarse gracias a una mejora sostenida en la capacidad operativa de la ANSES. Por ejemplo, hace diez años, la demora promedio en obtener un beneficio jubilatorio era de 127 días hábiles y hoy es de 67, siendo que se procesan por mes más del doble de solicitudes. Este es sólo un dato, pero testimonia la capacidad de un organismo estatal de implementar efectivamente aquellas políticas sociales que la Presidenta decide impulsar.
Un tecnócrata del PRO dijo una vez que la AUH era una "política del fracaso". Esto expresa un desconocimiento básico de cómo funciona el mundo. Los países que tienen éxito son los que generan este tipo de políticas sociales, las que resultan en sociedades más sanas, más educadas, con mayor expectativa de vida y con una mejor distribución del ingreso. La igualdad y la preocupación por la situación de los más vulnerables es la condición central para alcanzar el progreso económico, ya que mediante estas políticas de redistribución se asegura un crecimiento constante del consumo, de la demanda agregada y del empleo.
La AUH, y el resto de las políticas sociales que se han generado y ampliado en esta década, son las políticas del éxito. Así lo entiende la mayoría de los ciudadanos, ya que en todas las encuestas de opinión aparecen con niveles de aprobación superiores al 60%. Son la base que nos permite mirar con optimismo el futuro y, como dijo el miércoles pasado la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, le pese a quien le pese, podamos alcanzar el sueño de una sociedad más igualitaria y más próspera.

