viernes 16.11.2018
Ambito Nacional
SERGIO VARISCO (UCR) QUEDÓ RELEGADO A UN SEGUNDO LUGAR
lunes 24 de Noviembre de 2003

PJ, con Busti, le quitó a UCR gobernación de Entre Ríos

Lejos, con 15,5%, se ubicaba el justicialista disidente Emilio Martínez Garbino (Nuevo Espacio), el hombre que por fuera del PJ pretendió sin éxito romper con el tradicional bipartidismo entrerriano.

De esta forma, el actual senador nacional se aseguró un tercer mandato como gobernador, tras las gestiones que encabezó entre 1987 y 1991, y entre 1995 y 1999. Y Néstor Kirchner cerró el capítulo entrerriano con saldo positivo, con el triunfo del candidato que apoyó -vía un nutrido desembarco de funcionarios nacionales-y con la obtención de al menos dos diputados nacionales de su cuño, Rosario Romero y Carlos Daud, quien resultó reelecto, de las cuatro en juego.

• Récord

En una provincia acostumbrada a las brechas mínimas, y cuando todo parecía augurar un escenario reñido, al triunfar por cerca de 10 puntos el PJ logró una conquista de ribetes históricos.

Anoche Kirchner llamó a Busti.
«Goza el triunfo», le dijo. A pesar de su prescindencia durante la carrera presidencial, finalmente el santacruceño cerró un apoyo al senador nacional. Por la tarde había recibido el llamado de Aníbal Fernández. Desde la cancha de Boca, el ministro del Interior quería saber cómo marchaba la votación, por lo cual distrajo por unos segundos la atención hacia el club de sus amores, Quilmes, a un minuto del fin del partido.

La victoria
se verificaba también en la capital provincial (en manos de la UCR desde hace 8 años), donde Julio Solanas triunfó sobre el radical Humberto Varisco, hermano de Sergio. En la Legislatura provincial, en tanto, el PJ se alzaba con la mayoría en el Senado, que hoy ostenta la Alianza. Y a nivel de intendencias ganaba en Concordia, ciudad natal de Busti, en La Paz y en Victoria, entre muchos otros municipios.

En la otra vereda,
la UCR nacional lamentó perder la plaza entrerriana. El centenario partido no logró repetir los éxitos electorales de Chaco, Mendoza, Río Negro y Catamarca (donde retuvo el gobierno) y de Tierra del Fuego (donde se lo manoteó al PJ). Y debió revivir el sabor amargo de la derrota, todavía vivo tras el triunfo de del justicialista Mario Das Neves sobre el radical José Luis Lizurume en Chubut el 9 de noviembre.

Es que en Entre Ríos el radicalismo no logró sumarse a la tendencia que mostró el escenario electoral 2003,
donde los oficialismos lograron imponerse en 19 de 22 comicios.

Busti -en dupla con el diputado provincial Pedro Guastavino, amigo personal de Kirchner-comprobó ayer en las urnas las mieles de haber recibido el aval presidencial. Y vio ratificada su estrategia de haberse vendido como el único candidato con experiencia de gobierno a nivel provincial.

En las filas de los derrotados,
Varisco debió cargar con la cuestionada gestión del gobernador Sergio Montiel, que sumió a la provincia en una grave crisis financiera. Sin éxito, había intentado despegarse del mandatario (en rigor, le ganó ampliamente a su candidato en las internas). Y no logró imponer a su candidato a intendente en Paraná, su hermano Humberto. Su Frente Social Entre Ríos Tiene Futuro, mayoritariamente radical, se presentó junto a la Democracia Cristiana y el MID.

Tampoco le alcanzó la estrategia de «voto útil»,
por la cual alentó a que lo votaran para asegurar la derrota de Busti, en detrimento de Martínez Garbino. Aunque esa bandera sí le restó sufragios al intendente de Gualeguaychú y líder de Nuevo Espacio Entrerriano, una coalición de justicialistas disidentes que, fuera del PJ, reunió al ARI, a socialistas, al Partido Intransigente y a agrupaciones municipales.

Anoche en el seno de esa fuerza aseguraban que se daban por satisfechos si alcanzaban un piso de 20% de los votos, que no alcanzaban. Sí se quedaron, en cambio, con el triunfo en todos los rubros en Gualeguaychú, donde se impuso su candidato a intendente,
Daniel Irigoyen. «La gente prefirió lo conocido; es un legítimo triunfo», aseguró anoche Martínez Garbino. A pesar del tinte de violencia que tiñó los últimos tramos de la campaña -con ataques, por caso, contra Jorge Busti y Sergio Varisco-las elecciones se desarrollaron ayer con normalidad. Para garantizarlo hubo 3.545 efectivos de seguridad.

Busti votó a las 11.30 en Concordia, su ciudad natal. Allí esperó el resultado de la contienda,
una cábala electoral que ya le rindió sus frutos. Varisco, por su parte, picó en punta y emitió su voto pasadas las 9 en Paraná. Martínez Garbino optó por votar cerca del mediodía, en Gualeguaychú. Y Montiel debió hacerlo en medio de un amplio dispositivo de seguridad.

A pesar de la tórrida jornada, hubo una alta participación del electorado, que alcanzó cerca de 80%. En el sur provincial las lluvias complicaron la llegada de los votantes a las urnas.

Los entrerrianos fueron a las urnas para definir gobernador y vice, 17 senadores provinciales, 28 diputados provinciales y 4 diputados nacionales titulares y 2 suplentes, además de 75 jefes comunales y sus respectivos concejos deliberantes, y autoridades en las Juntas de Gobierno.