24 de noviembre 2003 - 00:00
PJ, con Busti, le quitó a UCR gobernación de Entre Ríos
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En la otra vereda, la UCR nacional lamentó perder la plaza entrerriana. El centenario partido no logró repetir los éxitos electorales de Chaco, Mendoza, Río Negro y Catamarca (donde retuvo el gobierno) y de Tierra del Fuego (donde se lo manoteó al PJ). Y debió revivir el sabor amargo de la derrota, todavía vivo tras el triunfo de del justicialista Mario Das Neves sobre el radical José Luis Lizurume en Chubut el 9 de noviembre.
Es que en Entre Ríos el radicalismo no logró sumarse a la tendencia que mostró el escenario electoral 2003, donde los oficialismos lograron imponerse en 19 de 22 comicios.
Busti -en dupla con el diputado provincial Pedro Guastavino, amigo personal de Kirchner-comprobó ayer en las urnas las mieles de haber recibido el aval presidencial. Y vio ratificada su estrategia de haberse vendido como el único candidato con experiencia de gobierno a nivel provincial.
En las filas de los derrotados, Varisco debió cargar con la cuestionada gestión del gobernador Sergio Montiel, que sumió a la provincia en una grave crisis financiera. Sin éxito, había intentado despegarse del mandatario (en rigor, le ganó ampliamente a su candidato en las internas). Y no logró imponer a su candidato a intendente en Paraná, su hermano Humberto. Su Frente Social Entre Ríos Tiene Futuro, mayoritariamente radical, se presentó junto a la Democracia Cristiana y el MID.
Tampoco le alcanzó la estrategia de «voto útil», por la cual alentó a que lo votaran para asegurar la derrota de Busti, en detrimento de Martínez Garbino. Aunque esa bandera sí le restó sufragios al intendente de Gualeguaychú y líder de Nuevo Espacio Entrerriano, una coalición de justicialistas disidentes que, fuera del PJ, reunió al ARI, a socialistas, al Partido Intransigente y a agrupaciones municipales.
Anoche en el seno de esa fuerza aseguraban que se daban por satisfechos si alcanzaban un piso de 20% de los votos, que no alcanzaban. Sí se quedaron, en cambio, con el triunfo en todos los rubros en Gualeguaychú, donde se impuso su candidato a intendente, Daniel Irigoyen. «La gente prefirió lo conocido; es un legítimo triunfo», aseguró anoche Martínez Garbino. A pesar del tinte de violencia que tiñó los últimos tramos de la campaña -con ataques, por caso, contra Jorge Busti y Sergio Varisco-las elecciones se desarrollaron ayer con normalidad. Para garantizarlo hubo 3.545 efectivos de seguridad.
Busti votó a las 11.30 en Concordia, su ciudad natal. Allí esperó el resultado de la contienda, una cábala electoral que ya le rindió sus frutos. Varisco, por su parte, picó en punta y emitió su voto pasadas las 9 en Paraná. Martínez Garbino optó por votar cerca del mediodía, en Gualeguaychú. Y Montiel debió hacerlo en medio de un amplio dispositivo de seguridad.
A pesar de la tórrida jornada, hubo una alta participación del electorado, que alcanzó cerca de 80%. En el sur provincial las lluvias complicaron la llegada de los votantes a las urnas.
Los entrerrianos fueron a las urnas para definir gobernador y vice, 17 senadores provinciales, 28 diputados provinciales y 4 diputados nacionales titulares y 2 suplentes, además de 75 jefes comunales y sus respectivos concejos deliberantes, y autoridades en las Juntas de Gobierno.




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