Referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que responde al gobernador Axel Kicillof, relativizaron la versión que indica que Máximo Kirchner estaría dispuesto a ceder la presidencia del Partido Justicialista bonaerense para que el mandatario provincial asuma la conducción de esa fuerza y aseguraron que ningún emisario del actual titular del justicialismo transmitió formalmente esa intención.
Qué dijo el kicillofismo sobre la propuesta de Máximo Kirchner para que el gobernador presida el PJ bonaerense
Tras la reunión del MDF y el operativo de respaldo a Máximo Kirchner, el kicillofismo salió a marcar la cancha: niega contactos formales, habla de “operación mediática” y ratifica que el espacio del gobernador conducirá el PJ bonaerense.
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Desde el secto del gobernador Kicillof afirman que de una u otra forma, él conducirá el PJ en Provincia.
“Por ahora, es pura operación”, señalaron fuentes del kicillofismo a Ámbito, que afirmaron que la supuesta propuesta no fue comunicada por los canales políticos habituales ni formó parte de las conversaciones en curso entre los distintos sectores del peronismo provincial.
Según explicaron fuentes cercanas al gobernador, la idea de que Kicillof conduzca el PJ bonaerense no surgió del kirchnerismo, sino de un planteo de intendentes bonaerenses que fue tomando fuerza en las últimas semanas. En ese marco, interpretaron que Máximo Kirchner “se enteró de que esa propuesta creció y ahora intenta apropiársela”, en un contexto en el que, sostienen, su sector enfrenta una derrota segura en la elección partidaria.
“No hay nada que aceptar porque es una capitulación de ellos frente a una elección que pierden por paliza. Es una maniobra para evitar la catástrofe y tratar de imponer alguna condición”, analizaron las mismas fuentes, que remarcaron que el kicillofismo nunca puso nombres propios sobre la mesa, sino que planteó desde el inicio la necesidad de que el gobernador conduzca políticamente el partido “de una u otra manera”.
Si bien evitaron confirmar si Kicillof aceptará o no suceder a Máximo en la conducción partidaria, en el entorno del gobernador insistieron en que la definición política ya está tomada y que no habrá concesiones simbólicas. “La decisión es inamovible: el espacio de Axel va a conducir el PJ bonaerense”, señalaron y subrayaron que no se aceptará “un nombre decorativo” al frente de la fuerza. “Se conduce y se conduce. Se terminó la era opositora del PJ bonaerense”, concluyeron.
La versión sobre las intenciones de Kirchner
El trasfondo de esa tensión se gestó ayer, en medio de las negociaciones por la renovación de autoridades del PJ provincial, después de que Máximo Kirchner dejara trascender que está dispuesto a ceder la presidencia del PJ provincial si Kicillof acepta asumir personalmente la conducción del partido, como una vía para ordenar la interna y avanzar hacia un esquema de unidad.
Según fuentes del entorno del actual titular del PJ, Kirchner sostuvo que si el criterio del kicillofismo es que la conducción partidaria debe responder a la estrategia del Ejecutivo provincial, “lo más lógico es que el presidente del partido sea el propio gobernador”, en línea con lo que ocurre en otras provincias donde los mandatarios también encabezan los partidos locales.
Antes de que trascendiera la propuesta del hijo de la expresidenta, desde el kirchnerismo se ensayó un breve operativo de respaldo público a su continuidad. La titular del Instituto Cultural, Florencia Saintout, integrante de La Cámpora, planteó la necesidad de discutir el rumbo del peronismo y reivindicó la figura de Kirchner como posible candidato para continuar al frente del PJ.
En declaraciones a AM 530, cuestionó la idea de dar por cerrada su etapa en la conducción partidaria y sostuvo que “Máximo Kirchner es mucho más que un nombre”, al tiempo que llamó a debatir si el peronismo debe ser “conservador” o “transformador”, con capacidad de confrontar no solo con el gobierno nacional sino también con los poderes económico y mediático. El pronunciamiento se produjo horas antes de que desde el entorno del líder de La Cámpora comenzara a trascender la disposición a ceder la presidencia del PJ bonaerense a Kicillof.
El encuentro del MDF
La definición se conoció luego de una reunión que Kicillof encabezó ayer al mediodía en La Plata con intendentes y referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), su espacio político, donde volvió a tomar fuerza la candidatura de la vicegobernadora Verónica Magario para liderar el PJ bonaerense.
Desde hace semanas, el MDF promueve a Magario como la postulante del espacio, una alternativa que creció ante la reticencia histórica de Kicillof a presidir el partido. En los últimos días, sin embargo, un grupo de intendentes le propuso al gobernador que evalúe asumir ese rol, posibilidad que no fue descartada públicamente.
En el encuentro de ayer participaron, entre otros, los intendentes Julio Alak, Mario Secco, Jorge Ferraresi, Fernando Espinoza, Lucas Ghi, Alberto y Pablo Descalzo. Además, el diputado Mariano Cascallares, y los ministros Carlos Bianco (Gobierno), Gabriel Katopodis (Infraestructura), Andrés "Cuervo" Larroque (Desarrollo de la Comunidad), Cristina Álvarez Rodríguez (Jefa de Asesores), Walter Correa (Trabajo), Javier Alonso (Seguridad) y Javier Rodríguez (Desarrollo Agrario).
Pese a las tensiones, tanto el sector kirchnerista como el kicillofista reconocen que los plazos electorales empujan hacia algún tipo de entendimiento. El 8 de febrero vence el plazo para la presentación de listas y, según admiten en el PJ, resulta complejo organizar una interna formal en tan corto tiempo.
En paralelo, otros dirigentes comenzaron a mover fichas. La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, formalizó su intención de competir y avanzó con la acreditación de apoderados, mientras continúan las conversaciones informales para definir la integración del consejo partidario.
En ese contexto, la Junta Electoral del PJ bonaerense resolvió prorrogar hasta el 8 de febrero el plazo para la presentación de avales, lo que mantiene abiertas las negociaciones en un escenario atravesado por la desconfianza, pero también por la necesidad de evitar una fractura.




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