18 de enero 2018 - 23:58

Carne a China: envíos podrían crecer 25% con cortes de mayor valor, pero faltan novillos

• LLEGÓ EL MOMENTO DE INCENTIVAR LA PRODUCCIÓN GANADERA
Se abrió un nuevo negocio para la Argentina. La industria festeja pero el sector primario necesita mejor rentabilidad para que crezca el rodeo.

Mercado. De enero a noviembre del año pasado China compró a la Argentina 86.500 toneladas de carne y se quedó con prácticamente el 50% de los envíos locales. La industria confía en crecer un 25%.
Mercado. De enero a noviembre del año pasado China compró a la Argentina 86.500 toneladas de carne y se quedó con prácticamente el 50% de los envíos locales. La industria confía en crecer un 25%.
La industria frigorífica argentina amaneció ayer con la buena nueva de que el Gobierno cerró un acuerdo con las autoridades sanitarias de China para ampliar el ingreso de carne bovina, caprina y ovina al país asiático. Así es que de ahora en mas se podría exportar a este destino -además de carne congelada sin hueso- carne enfriada y congelada con hueso y de esta manera acceder a un segmento de mayor valor.

Lo cierto es que actualmente China es el principal comprador de carne argentina, durante enero y noviembre del año pasado importó 86.500 toneladas con un valor promedio de alrededor de u$s4.633 la tonelada, ahora, según las previsiones de los frigoríficos argentinos los envíos podrían ampliarse durante este año en alrededor del 25% y aquí lo más importante es que serían cortes de mayor valor con precios promedio de poco más de u$s9.500 la tonelada.

Si bien ayer se alcanzó un acuerdo sobre las garantías sanitarias que ofrece la Argentina, ahora resta formalizar la firma de los protocolos por parte del representante de China y del ministro de Agroindustria de la Nación y se concretaría en breve.

Las previsiones de la industria local es que comenzar cuanto antes con los envíos que podrían concretarse durante el primer trimestre de este año.

Así es que este escenario presenta sin dudas una perspectiva positiva para los frigoríficos exportadores argentinos que estaban esperando la ampliación del protocolo sanitario desde hace larga data. Incluso el Gobierno fue más allá y presentó el acuerdo como un "hecho histórico" que venía negociándose desde hace 15 años, pero a la par esta buena noticia se encuentra con un fuerte limitante: el rodeo vacuno nacional no está creciendo lo suficiente como para aprovechar en lo inmediato este nueva oportunidad.

Faltan novillos pesados porque lo que normalmente se envía al gigante asiático son cortes de menor valor, como por ejemplo el garrote provenientes de vacas, lo ideal de ahora en más sería contar con mayor volumen de cortes del cuarto trasero -que cotizan entre promedio más del doble- pero aquí el consumo interno también juega un rol preponderante.

Según el último relevamiento de la industria, en promedio el consumo de carne vacuno por habitante por año en la Argentina asciende a 58,4 kilos, el 90% de la producción nacional se vuelca al mercado interno y el 10% restante se exporta. Entonces, el margen es poco para crecer.

Lo ideal de ahora en más, después de los avances conseguidos en la apertura de mercados y beneficios para el sector frigorífico -como por ejemplo la implementación de reintegros a las exportaciones- sería comenzar con una política seria para fomentar y acompañar al sector primario, es decir al productor ganadero que hoy ve el negocio desde lejos y con costos de producción que van en aumento y márgenes cada vez más ajustados.

Hace poco un productor ganadero se preguntaba en twitter, a modo de catarsis, sí era lógico continuar invirtiendo en un sector que demanda una fuerte espalda financiera para alimentar a un animal durante dos años cuando en el mercado financiero encontraba retornos de alrededor del 28% anual sin "hacerce mala sangre". Llegó el momento de responder de despejar esas dudas.

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