Rodrigo Lobera: "La demanda de internet satelital en 2020 fue excepcional"

Agronegocios

La creciente demanda por el acceso a los servicios de internet se generó por las nuevas necesidades de teletrabajo; educación a distancia y entretenimiento en el hogar.

Rodrigo Lobera, gerente comercial de Orbith, una empresa que ofrece servicios de banda ancha satelital para dotar de conectividad a zonas rurales de Argentina, aseguro que durante el 2020 aumentó 80% la cantidad de clientes que solicitaron el servicio por haberse alejado de las zonas urbanas. En la actualidad, al menos el 50% de los campos de Buenos Aires y La Pampa aún no cuentan con servicio de internet.

Periodista: ¿Qué radiografía tienen de la conectividad en la Argentina en zonas rurales?

Rodrigo Lobera: Lo que ocurre hoy en nuestro país es muy similar a la que pasaba cuando comenzamos la compañía, pero no dista de lo que sucede en el resto del mundo, especialmente en los países en desarrollo. La brecha digital que existe en esas zonas es muy grande o bien porque soy hay una alternativa de conectividad o si la hay es muy deficiente y no llega a cubrir las necesidades que tenemos como consumidores de internet.

P.: ¿De qué depende que más hogares rurales puedan acceder a internet?

R. L.: Una barrera es la capacidad satelital. No se puede poner un satélite en órbita para brindar este servicio de un día para el otro. Se trata de satélites de alta capacidad, muy diferentes a los tradicionales que por ejemplo brindan servicio de televisión. Para ofrecer internet se requiere un satélite que entregue un ancho de banda muy grande porque a diferencia de lo que ocurre con la televisión, cada usuario web consume diferentes contenidos. Entonces hay que ofrecer 30, 50 o más megas de velocidad para navegar de forma eficiente.

Hablamos de una tecnología muy nueva con menor área de cobertura versus los satélites tradicionales. Por lo tanto no hay en el mundo capacidad satelital disponible. El crecimiento es paulatino y todo depende de la cantidad que se vayan poniendo en órbita por parte de los fabricantes, a quienes nosotros compramos el servicio.

P.: ¿Qué zonas cubren esos satélites en Argentina?

R.L.: Operamos en la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe, sur de Entre Ríos, Mendoza y Neuquén. Recientemente comenzamos a ofrecer el servicio en Chile, en la zona de Santiago y alrededores. En esas regiones tenemos más de 7.000 clientes aunque el mercado potencial es de más de 1 millón de hogares. En la medida que haya más oferta satelital que cubra otras provincias vamos a poder ofrecer el servicio.

P.: ¿Tienen algún vínculo con las empresas AGTECH que requieren servicios de conectividad?

R.L.: En el agro muchas empresas brindan servicios de IOT a través de sensores y para eso se necesita un ancho de banda muy bajo, porque son datos y cualquier tipo de conectividad es suficiente. Nuestro servicio además de resolver eso brinda un ancho de banda comparable al que se puede tener en los centros urbanos con el servicio de cable.

P.: ¿En este tipo de servicios el costo suele ser una barrera de entrada?

R.L.: Tenemos en claro que el servicio que ofrecemos es muy disruptivo pero no por eso inaccesible.

Hay abonos básicos que rondan los 3 mil pesos mensuales con una velocidad de 30 megas de bajada y para las empresas la velocidad puede llegar a los 200 megas.

P.: ¿Cuánto varió la demanda del servicio durante el 2020?

R.L.: Veníamos creciendo a buen ritmo pero el año pasado fue excepcional porque mucha gente que tiene campo o quinta, con la pandemia se fue de la ciudad y requirió de nuestros servicios. Eso permitió que los padres pudieran trabajar de forma remota y los chicos seguir conectados y ver streaming.

Con la posibilidad latente de una segunda ola, creemos que aumentará nuevamente la demanda pero además, con la pandemia ser rompieron paradigmas y por lo tanto muchas personas se debatirán volver o no a las ciudades y en ese marco, tenemos también una oportunidad para seguir creciendo.

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