14 de octubre 2016 - 16:35
"Estamos viviendo un año de ajuste por la transición"
José Giraudo.
José Giraudo: Empiezo por el externo, para nosotros ya hace tiempo que el nivel de exportaciones viene en franca disminución y esto en realidad es consecuencia de los niveles de actividad de nuestros mercados de destino. Desde hace mucho tiempo nuestras exportaciones se fueron focalizando en la región, principalmente en Brasil, y es sabido que más allá de las cuestiones de competitividad, de tipo de cambio bilateral, el nivel de actividad económica en Brasil es determinante para la Argentina. Entonces, nuestro nivel de exportaciones empezando por el exterior ha venido cayendo sistemáticamente en los últimos dos años, dos años y medio, producto de la fuerte crisis.
J.G.: Y yo diría que debemos haber caído más de la mitad, pero es básicamente una cuestión de nivel de la actividad económica en Brasil que ha dejado de demandar acero. Con respecto al mercado interno, este año ha habido una retracción en la demanda importante, del orden del 20%, con distinto comportamiento en los trimestres, pero yo creo que vamos a terminar el año con casi un 20% menos de demanda.
J.G.: Creo que hay que remontarse al 2001 para tener un nivel similar, porque estaba pensando en 2008-2009, en que hubo un retroceso importante, pero no de esta magnitud. Claro, porque acá se te combinaron dos factores: la caída de Brasil y por otro lado la caída interna. En otras épocas cuando nosotros teníamos ajustes o problemas en el mercado interno, podíamos salir a exportar porque en el mundo no había el nivel de sobrecapacidad que existe hoy.
J.G.: Es un problema serio en la industria del acero. Todas las economías desarrolladas, Europa, Estados Unidos y algunas de América latina han reaccionado poniendo medidas para evitar la competencia desleal. Las prácticas de dumping de acero chino son muy conocidas y habituales y la cantidad de medidas antidumping que tanto la Comunidad Europea, como Estados Unidos, México e incluso Brasil han puesto, son demostrativas de cómo los gobiernos salen de alguna manera a proteger contra la competencia desleal que es el gran problema.
P.: Y más con la caída de China
J.G.: Sí, lo que está sucediendo en China para mí tiene un cierto paralelismo con lo nuestro, es cuando uno cambia de un modelo de desarrollo basada en el consumo y la inversión y trata de trasladarse hacia el otro, esa etapa de ajuste sucede. Lo que nosotros estamos viviendo hoy y esto lo veníamos de alguna manera planteando y era nuestra posición, es que Argentina iba a transitar de un modelo basado en el consumo hacia un modelo basado en la inversión. Lo que estamos viviendo este año es el ajuste de esa transición, porque claramente pasar de un modelo al otro no se hace instantáneamente. Soy optimista en cuanto al éxito y el futuro de una economía basada o más fomentando la inversión, pero claramente este va ser el año de ajuste o de transición.
P.: ¿Y las perspectivas para 2017?
J.G.: Yo creo que es un sector que así como cayó mucho más que el nivel de actividad económica este año, tiene cierta potencialidad para que el año que viene, crecer más que el promedio de la economía.
P.: ¿Lo están viendo ahora en este último tiempo o todavía no hay señales?
J.G.: Estas últimas 6 u 8 semanas mostraron una detención en el nivel de caída.
P.: Eso ya es bueno. ¿La construcción les importa mucho a ustedes también, no?
J.G.: Sí, definitivamente. Por eso creo que los planes de infraestructura y de obra pública van a ser un movilizador muy importante para la demanda durante el año que viene. Creemos que los financiamientos están, que era la gran restricción que hubo en otras épocas, de todas maneras creo que hasta que eso se transforma en demanda concreta, lleva su tiempo.
P.: ¿Qué piensan que va a remontar en el segundo semestre?
J.G.: No, no tanto. Entre el primer y segundo trimestre ya vamos a empezar a verlo. La reciente puesta en marcha de la tuneladora para el soterramiento del Sarmiento es una muestra de eso. Estaba diseñado y cuando consigue financiamiento se empieza a movilizar enseguida. Las nuevas obras van a necesitar un poco más de tiempo, pero nosotros tenemos esperanzas que para en primer y segundo trimestre de 2017 ya vamos a ver un impacto positivo.
P.: ¿En cuánto cerró el gremio de ustedes, cuántos gremios tienen?
J.G.: Nosotros tenemos UOM y supervisores de Acimra.
P.: ¿Están pensando en darles un bono o alguna compensación o reabrir paritarias?
J.G.: No, en absoluto, no reabrir paritarias. En cuanto al bono creo que las situaciones sectoriales o por empresa son muy distintas.
P.: ¿Ustedes adelantaron vacaciones?
J.G.: No hemos adelantando vacaciones, pero sí hemos recurrido a mecanismos de compensar con vacaciones que no habían sido tomadas hasta ese momento y/ o con suspensiones. Nosotros hemos tenido suspensiones rotativas de personal a lo largo del año porque con este nivel de demanda que yo te mencionaba y sin capacidad de exportar, hemos tenido que ajustar la producción fuertemente.
P.: ¿Tienen contacto con el Gobierno?
J.G.: Sí, el Gobierno en ese sentido, es muy abierto. La relación es excelente, siempre desde el punto de vista de cuidar los intereses de todos. Pero realmente son muy abiertos a escuchar nuestros planteos y demás.
P.: Pese a la situación particular del sector, ¿tienen previsto adelantar inversiones, van a invertir más o se mantienen las inversiones habituales de mantenimiento?
J.G.: Esta es una industria que invierte siempre con un horizonte a largo plazo porque la maduración de la inversión es muy larga, desde concebirla hasta implementarla. Y nosotros en los últimos años, pensando en el horizonte, hemos invertido fuertemente. Hoy nosotros podríamos prácticamente duplicar nuestro nivel de producción, por lo cual tenemos la capacidad de abastecer cualquier rebote del año que viene y de los siguientes que se pueda imaginar. Entonces no es que tengamos una inversión contenida, tenemos capacidad para abastecer cualquier crecimiento que se pueda generar en la Argentina para los próximos 4 o 5 años.
P.: ¿Cómo empresario qué cosas les preocupa?
J.G.: Nos preocupan las condiciones de competitividad, que en nuestra industria en particular y de la industria manufacturera en general se generen las condiciones para poder competir en un pie de igualdad.
P.: El Gobierno llamó a una mesa de diálogo entre empresarios, trabajadores y Gobierno, ¿qué temas llevaría?
J.G.: Yo creo que el tema de la competitividad estructural de la Argentina.
P.: ¿Y ahí preocupa por ejemplo el ausentismo como algo inmediato a solucionar?
J.G.: El ausentismo es una mezcla en la cual creo que es más una situación bilateral entre la compañía y su personal, cambia con las situaciones pero claramente el ausentismo es un factor importante en la productividad. Los métodos de trabajo y adaptarse a métodos de trabajo más modernos que aumenten la productividad es también una barrera a derribar y es una de las más difíciles.
P.: ¿Cómo sería eso?
J.G.: En una operación o en un equipo especial hay maneras más eficientes, con menos cantidad de personas. Sí, o como la colada continua en Brasil y la colada continua en Argentina, es una parte del equipamiento en donde nosotros trabajamos con un 30% 40% más de personal. Y no lo trabajamos de otra forma si no nos reta el gremio.
P.: Algo que no estamos discutiendo en Argentina es el avance de la robótica.
J.G.: Es más primitivo, esto es anterior a la robótica. Pero justamente uno de los problemas y desafíos es que si vos combinas -que en general la manufactura tiene formas de mejorar su productividad- y lo combinas con una tendencia global a la destrucción de empleo por el crecimiento de la tecnología, el combo a trabajar es complejo.
P.: ¿Algo más de tu sector que quieras decir?
J.G.: Nuestra preocupación está más vinculada a la situación de la industria siderúrgica global y particularmente el impacto de China en los mercados.
P.: Pero el acero no va a desaparecer, no lo van a sustituir...
J.G.: No, no va a desaparecer. China ha prometido ciertas reducciones en su capacidad excedente, pero esto no es suficiente para la magnitud del problema, entonces lo que creo es que los gobiernos y en la región al nivel del acero se trabaja de forma muy coordinada, se debe tener en cuenta que se debe competir en un pie de igualdad y tener en cuenta que somos una industria generadora de empleo a lo largo de toda la cadena. Y que justamente el acero no va a desaparecer, pero lo que hay que tratar es de que se siga produciendo localmente.
P.: Respecto a los salarios de sus competidores, ¿cómo están los salarios argentinos?
J.G.: Están altos.


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