20 de mayo 2008 - 00:00
Acorralado, Urribarri buscó respaldo nacional
-
Santa Fe empezó a cobrarles multas millonarias a quienes realizaron amenazas en escuelas
-
Suárez abrió las sesiones en Santiago del Estero: fuerte contraste con Nación y doble bono para estatales
Presuroso, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, lo convocó sorpresivamente el domingo a la noche para mantener un encuentro ayer en la Casa Rosada. La agenda con aroma porteño le permitió esquivar el tractorazo agrario, que fue tildado de «extorsivo» por distintos sectores del oficialismo provincial.
Anoche, allegados al mandatario le aseguraron a este diario que el gobernador tiene previsto permanecer al menos todo el día de hoy en Buenos Aires para mantener distintas reuniones -por caso, con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli- y que no negociará -ni él ni sus ministros- con productores que protagonicen medidas de fuerza, en sintonía con la estrategia presidencial.
«Urribarri recibió llamados durante todo el fin de semana de varios gobernadores y de ministros del gabinete nacional para brindarle su apoyo», aseguraron las fuentes, en referencia a la virulencia de las estocadas ruralistas en la provincia litoraleña.
Por su parte, el ministro de Gobierno entrerriano, Adán Bahl, resaltó que el mandatario «no recibirá a nadie del sector agropecuario hasta que no cesen las medidas de fuerza y las intimidaciones en la provincia».
Según el funcionario, «no puede un sector pretender intimidar no sólo a las autoridades provinciales, sino incluso a los trabajadores que se desempeñan en la Casa de Gobierno, haciendo una demostración de fuerza para las cámaras de televisión en un asambleísmo que cada día se denota más digitado y que impide generar condiciones para reencauzar el diálogo».
«La sociedad entrerriana puede estar segura de que su gobernador no claudicará a las presiones más allá de los tractorazos, petardos, insultos e intimidaciones», agregó frente a la embestida de los productores, que se disponían anoche a pernoctar frente a la Casa de Gobierno, a la espera del retorno del mandatario.
Tras la reunión, Urribarri defendió su alineamiento con la Casa Rosada. «Hubiera sido muy fácil para mí colocarme al medio e intentar agradar a todas las partes; gobernar también es saber soportar la incomprensión transitoria», afirmó, además de volver a defender las retenciones y de insistir en que el gobierno nacional «defiende los intereses de los pequeños y medianos productores». «Nadie puede decir ni pensar que estamos en contra del campo», agregó el cacique local, quien también mantuvo un encuentro con el titular del Banco Central, Martín Redrado. Las medidas de fuerza de los ruralistas entrerrianos derivó en las últimas horas en la renuncia del estratégico secretario de la Producción provincial, el empresario avícola Héctor Motta. Curados de espanto, en el gobierno provincial aseguran tener definido ya el nombre del sucesor -»un conocedor como pocos de la producción entrerriana», dijeron-, aunque lo darán a conocer recién después de que se termine el conflicto, para no exponerlo a un previsible desgaste y a potenciales nuevos escraches.




Dejá tu comentario