5 de febrero 2007 - 00:00
Caería impuesto a la riqueza que pide Solá
-
Productores del norte denuncian presiones oficiales y advierten sobre cartelización en el mercado de semillas
-
Milei refuerza sintonía con gobernadores aliados y los intendentes pasan al frente en la oposición
Esta modificación sería bien vista por los senadores del PJ, de quienes depende la aprobación en la Cámara alta.
Ante este escenario, no se descarta una marcha atrás parcial en la iniciativa de Solá. En rigor, según trascendió, esta semana el mandatario justicialista podría intentar algún tipo de negociación en los despachos de Balcarce 50, en un último intento de salvar el proyecto.
Sin embargo, la incomodidad generada en el gobierno nacional -incluso temen un efecto cascada sobre otras provincias- le augura escasos resultados. En paralelo, y ante las complicadas negociaciones desatadas en torno a este proyecto (hoy arrancarán los encuentros formales), el Senado bonaerense no sesionaría el próximo miércoles, como estaba previsto.
Fuentes de la Legislatura bonaerense advirtieron ayer que sectores que en la Cámara baja dieron media sanción a la iniciativa ahora prefieren «abandonar la idea del impuesto a la riqueza» (y del Impuesto a los Activos Financieros, para patrimonios superiores a los $ 500 mil) porque «ya tomaron nota de la bajada de pulgar» emanada desde el entorno de Néstor Kirchner, molesto por la pretensión de Solá de generar una virtual doble imposición sobre Bienes Personales, que recauda Nación y que no coparticipa.
Estrategia
En este marco, ahora la pretensión de legisladores del FpV es que al menos se mantenga la iniciativa de aplicar una sobrealícuota en el Inmobiliario y Automotor, aunque con cambios, a partir de usar la manera de calcular el patrimonio que se proponía en el proyecto de Impuesto a la Riqueza. La idea del sector es contabilizar el patrimonio total de los contribuyentes (propiedades urbanas y rurales, vehículos, embarcaciones y activos financieros), y aplicar las sobrealícuotas a partir de un piso de patrimonio de $ 600 mil.
Este nuevo escenario, que alcanzaría a 120 mil contribuyentes con un esquema de sobrealícuotas creciente, permitiría recaudar
$ 300 millones, los mismos hoy virtualmente caídos por el encono contra el proyecto del impuesto a la riqueza, y que están presupuestados en el plan de gastos 2007.
La embestida de Solá no es antojadiza, ya que el gobernador justicialista busca asegurarse una mayor recaudación en un momento complicado para la provincia, que estima que cerrará el año con un déficit de cerca de $ 1.600 millones.




Dejá tu comentario