Tres distritos gobernados por el peronismo, como Córdoba, Chaco y Santa Fe, cuestionaron la decisión del Gobierno nacional de suspender las exportaciones de carne para frenar el alza de precios en el mercado local.
Carne: Santa Fe, Chaco y Córdoba rechazan bloqueo a exportadores
Santafesino Perotti pidió "aumentar la producción y no cerrar mercados". Vice cordobés, Calvo, señaló que significa "tropezar dos veces con la misma piedra". Y el chaqueño Capitanich dijo estar "preocupado por la medida".
-
Provincia formalizó aumentos salariales para policías y penitenciarios con efecto retroactivo
-
Los gobernadores dialoguistas hacen equilibrio entre la crisis fiscal y las negociaciones con Milei
Reacción. Omar Perotti y el vicegobernador de Córdoba, Manuel Calvo, cruzaron al Gobierno nacional por la decisión de suspender las exportaciones de carne, lo que repercute gravemente en las economías de esas provincias. También expresó su sorpresa por la medida el chaqueño Jorge Capitanich.
“Me preocupa la medida porque entiendo que puede ser una medida de corto plazo, pero nosotros veníamos trabajando en una agenda multi lateral en el Norte Grande argentino”, expresó el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, y dijo estar preocupado porque “es mucha la actividad que se mueve a partir del desarrollo de la cadena cárnica bovina”.
En el caso de la administración cordobesa de Juan Schiaretti, las críticas tienen una cuota menor de sorpresa, ya que la relación de la gestión provincial con la Casa Rosada tiene matices. En cambio, el santafesino Omar Perotti se anota entre los mandatarios alineados a Nación. Incluso acató el decreto de Alberto Fernández que ordenaba suspender las clases presenciales (que finalmente ayer volvieron a suspenderse en Rosario y la capital tras agravarse la situación epidemiológica). En aquella oportunidad, logró una salida negociada de respetar el DNU por una semana hasta aclarar el estatus sanitario para no generar un sismo político.
Ayer, Perotti, advirtió que “la solución es aumentar la producción y no cerrar mercados”. “Tenemos las condiciones para abastecer el mercado interno y externo, manteniendo la posibilidad de exportar nuestros productos al mundo”, agregó el gobernador en las redes sociales. Sostuvo además que “en Santa Fe, la ganadería genera trabajo, inversiones y tiene un inmenso potencial”. “Los cambios en las reglas de juego, con soluciones que no funcionan, sólo perjudican el futuro de la actividad que tanto nos brinda a los santafesinos”, dijo. Y concluyó: “Entre todos debemos trabajar de cara al futuro de la Provincia, con una visión amplia que nos permita potenciar la ganadería, no achicarla”, expresó en redes sociales.
En tanto, el vicegobernador de Córdoba, Manuel Calvo, señaló que la decisión significa “tropezar dos veces con la misma piedra”, en relación a una medida similar tomada por Néstor Kirchner en 2006.
Calvo, quien se encuentra a cargo del Ejecutivo cordobés mientras Schiaretti se recupera de una operación renal, dijo que “Las recetas -ya aplicadas en el pasado sin resultados- constituyen, por lo tanto, un error por partida doble. Es con incentivación de los procesos y no con limitaciones que se logran mejores condiciones. Más producción es más carne y más competitividad”, afirmó en su cuenta de Twitter.
Además, Calvo resaltó que “esta medida atenta contra la producción, y se corre el riesgo de consecuencias ya vistas: disminución del stock ganadero, pérdida de puestos de trabajo y desinterés y desinversiones”.
En otras provincias PJ donde la ganadería es clave, como Buenos Aires o Entre Ríos, los gobiernos no se expresaron sobre la medida.
Asimismo, a las críticas de las cámaras del sector y de ruralistas (ver aparte) se sumó la oposición. Por ejemplo, el senador nacional (PRO-Entre Ríos) Alfredo De Angeli sostuvo que “es una locura cerrar las exportaciones” y señaló que “van a volver a destruir todo lo que costó tantos años construir después del 2006 (se perdió el 20% del stock ganadero y no pudieron controlar la inflación)”.




Dejá tu comentario