Los agoreros números que anticipaban varias provincias respecto de la recaudación de junio, se confirmaron con cierto dramatismo en tres de los cuatro distritos más afectados por el paro del campo: Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe reconocieron una caída de hasta 12% en los ingresos. La semana pasada, en coincidencia con el anuncio nacional de una suba en los niveles de la recaudación, Ambito Nacional anticipó que en el interior las cuentas de junio evidenciaban un notable deterioro producto no sólo de las deudas que mantiene el Estado nacional con varias provincias, sino por la desaceleración en la curva de la recaudación que, por caso, en Buenos Aires llegó a 25%. Ayer, el gobernador cordobés, Juan Schiaretti, confirmó que la recaudación de la provincia cayó 8% en relación con mayo, y atribuyó la baja al conflicto entre el gobierno nacional y el campo. «La baja se explica por la falta de consumo», intentó justificar. Según el mandatario de Córdoba -firmemente enfrentado con el gobierno central-, la situación en esa provincia es similar a la de Buenos Aires y Santa Fe, donde la merma en los ingresos de junio fue de 12 y 10%, respectivamente. Aunque desde el distrito que gobierna Daniel Scioli se negaron a confirmar la cifra, la semana pasada el propio recaudador Santiago Montoya reveló que las proyecciones habían caído 25%, pero destacó de todos modos que los ingresos hubiesen sido mayores a los de mayo. En el caso de Santa Fe, el freno en la recaudación acelera los pasos de una reforma fiscal, según explicó el ministro de Economía de Hermes Binner, Angel Sciara.
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«Está todo en estudio, no es sencillo tomar una medida así tan fácilmente, hay que analizar bien las formas y los procedimientos», dijo Sciara aunque trazó un escenario que habla de la necesidad de echar mano a una nueva fórmula para aumentar los ingresos. «La realidad es que la única forma, dado un presupuesto con equilibrio entre gastos e ingresos, es que para aumentar los gastos y mantener el superávit hay que aumentar los recursos», sintetizó en declaraciones a la prensa local. La propuesta que por estas horas están analizando no sólo se traduce en una suba de impuestos sino que contempla una revisión integral del sistema tributario santafesino que prevé un repaso de las exenciones fiscales, mayor control de la evasión y la incorporación de nuevos gravámenes. En mayo los recursos totales de la provincia crecieron 34,3 por ciento, mientras que las erogaciones lo hicieron en 38,8 por ciento, comparados con el mismo período del año pasado. «No se crece como se esperaba y el problema de las retenciones nos inhibe como Estado provincial para avanzar en nuestro sistema tributario y actualizar los inmobiliarios rurales que están muy atrasados», reconoció el ministro de Economía.
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