Aunque con matices, las legislaturas provinciales presionan a gobernadores y a diputados y senadores nacionales para que batallen en el Congreso -en el marco de la discusión por el proyecto de Presupuesto 2009- una mayor tajada de la recaudación en concepto del impuesto al cheque, hegemonizada por la Casa Rosada. Los pedidos apuntan sobre todo a los legisladores alineados con el kirchnerismo, y el mensaje es claro: que se desmarquen de la obediencia debida hacia Cristina de Kirchner, para jugarse en cambio por los intereses de la provincia. La pretensión de la Presidente apunta a prorrogar sin cambios la ley en cuestión, gestada en tiempos de Domingo Cavallo para financiar el déficit del Tesoro y que vence a fin de año. La norma les permitirá a las arcas nacionales nutrirse con cerca de $ 18 mil millones en 2009, contra sólo poco más de $ 3.000 que irían a las provincias. Precisamente, la oposición en el Parlamento -la UCR, el PRO, la Coalición Cívica y el Frejuli- intentará hoy debatir en sesión especial este reclamo del interior (entre otros puntos ríspidos), luego de que ayer no pudiera concretarse una embestida de ese tenor por la ausencia «por cuestiones climáticas» de varios legisladores, según se alegó. En materia de estocadas legislativas que se repiten en el interior del país, una de las postales más emblemáticas se vive en Mendoza, donde el Senado provincial aprobó un pedido para que el mandatario justicialista Celso Jaque y los legisladores nacionales peleen en el Congreso mayores ingresos coparticipables para el distrito. La iniciativa corrió por cuenta del peronista Vicente Russo y contó con el respaldo de todos los bloques. «Deberían hacer como algunos cuando se trató la Resolución 125 de retenciones móviles; recuerdo a un diputado nacional cordobés que dijo que por mandato de su provincia votaba en contra », enfatizó Russo, en declaraciones publicadas por el diario «Uno». En sintonía, desde Mendoza surgió uno de los impulsores de un proyecto de ley que apunta a que la distribución al interior de lo recaudado por el impuesto al cheque se eleve de 14,7% a 30%. Se trata del diputado nacional Enrique Thomas, un hombre alineado con el crítico vicepresidente de la Nación, el también mendocino Julio Cobos. El proyecto fue firmado por otra figura enfrentada con el kirchnerismo: el diputado nacional y ex mandatario bonaerense Felipe Solá. Quizás, en parte, para no encolumnarse detrás de Solá, la Legislatura de esa provincia optó por aprobar días atrás un proyecto de resolución que respaldó las gestiones llevadas adelante por el gobernador Daniel Scioli para asegurar mayores ingresos coparticipables al distrito, que en este caso pasan por pelear los 6 puntos de coparticipación perdidos en la década del ochenta. La pelea de fondo pasa, sin embargo, por una discusión de una nueva Ley de Coparticipación Federal, una asignatura pendiente de muy difícil cumplimiento ya que requiere del aval de todos las provincias en el Congreso y que, por aquello de la frazada corta, terminará dejando un diagrama de ganadores y perdedores.
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