Cómodo triunfo en La Rioja del actual gobernador, Beder Herrera

Ambito Nacional

La Rioja - El gobernador justicialista Luis Beder Herrera logró ayer, con más del 74% de los votos (escrutado el 23%), la reelección para continuar al frente del Ejecutivo riojano por un período más, en medio de denuncias de la oposición por presuntas irregularidades. El horizonte despejado por el apoyo de Cristina de Kirchner -quien visitó fugazmente la provincia oportunamente diez días antes- y reforzado a nivel local con una extensa columna de colectoras en los dieciocho departamentos del interior, alcanzó para cubrir de certezas al plantel oficialista, que en ningún momento desconfió de la victoria arrasadora. Horas antes, lejos del desenlace, vistieron con banderas argentinas y riojanas la Casa de Gobierno para que no quedaran dudas. «También es un triunfo de nuestra Presidenta», enfatizó un Beder Herrera satisfecho con los primeros resultados. Luego, junto al ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien nacionalizó con su presencia la elección, el flamante gobernador reelecto volvió a agradecer al Gobierno nacional «que nos beneficia mucho con sus políticas de inclusión».

Las colectoras -figuras destacadas en esta elección- catapultaron a Beder Herrera directo al segundo mandato, pero complicaron el escrutinio, que se ralentizó por la cantidad de listas adicionales (más de un centenar en toda la provincia).

Detrás de Beder Herrera se ubicó el diputado radical Julio Martínez, del Frente Cívico por el Cambio, aunque quedó lejos.

Con el respaldo de Ricardo Alfonsín, Martínez armó un frente ampliado en el que convivieron pacíficamente socialistas, independientes, con el PJ Federal, el PRO y los democratacristianos, tras el objetivo -ahora trunco- de cortar la racha de victorias peronistas en la provincia que se mantiene desde 1983.

Beder Herrera, por caso, ha desarrollado una gran destreza para ocupar cargos electivos desde la vuelta a la democracia: alternó vicegobernaciones y puestos legislativos hasta que llegó a la cima del Ejecutivo en su provincia en 2007. La incógnita es qué sigue después del segundo mandato. Por ahora, el gobernador reelecto remarca que fue él quien promovió la reforma constitucional que quitó la reelección indefinida y asegura que el próximo será su último período.

A pesar de la derrota, el diputado radical -que pasó a convertirse en el primer opositor en la tierra cuyana- fantasea con servir de ejemplo para los referentes nacionales de los partidos que pudo convocar a nivel local a fin de que, finalmente, Alfonsín consiga juntar en una misma fuerza a Hermes Binner, Francisco de Narváez y a Margarita Stolbizer. «Que estén todos juntos para el 23 de octubre es sumamente necesario», indicó a este diario.

Por su parte, el exgobernador Ángel Maza, quien se postuló por Unión Riojana para un cuarto mandato después de su destitución por Juicio Político en marzo de 2007 y presumió también del respaldo de la Casa Rosada, apenas entró al tercer escalón del podio.

Tanto Martínez como Maza advirtieron sobre el faltante de boletas de la oposición en los cuartos oscuros desde temprano. Luego, Maza anunció que denunciará a la Justicia que «el proceso está desvirtuado» por irregularidades, mientras el radicalismo y la lista Encuentro Popular señalaron el supuesto «robo» de votos y la «desmesurada» firma de sobres de la elección.

Se estrenó, en este cuarto test provincial, el sistema de mesa mixta en una elección general (en rigor, se usó por primera vez en las primarias de la semana pasada en Santa Fe). El padrón electoral sumó 228.463 riojanos habilitados para votar.

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