11 de julio 2006 - 00:00
Continuaba muy grave el gobernador
-
Tucumán bajo el agua, el día después: entre la tragedia, la solidaridad y la asistencia estatal
-
Los gobernadores blindan las reformas de Milei pero crece la preocupación por el deterioro en las provincias
Hermetismo
A quince días de la sorpresiva internación de Sancho y ante el delicado cuadro que éste presenta, muchos se preguntan por qué tanto hermetismo en la información sobre la situación del responsable del gobierno de Santa Cruz. Se compara, además, la situación con la falta de cabal conocimiento que también existe, por ejemplo, acerca de la salud del propio Néstor Kirchner cuando éste se somete a diversos chequeos. Tanto en el caso de Sancho como en el del Presidente, se genera un fuerte malestar por la importancia de figuras que ofician como jefes de Estado.
A su vez, en Santa Cruz, se abre cada vez más la incógnita por quién debe ejercer el poder ante la prolongada ausencia de Sancho. Kirchner sigue atentamente lo que sucede en su terruño natal y no se mostró del todo de acuerdo con la sucesión del poder que debe seguirse acorde con la ley provincial.
La norma dice que quien debe tomar las riendas del poder es Judith Forstmann, vicepresidenta primera de la Cámara de Diputados, quien no mostró voluntad de mando. Ante la ausencia de Forstmann, comandó la provincia otra mujer, la vicepresidenta del cuerpo, Miriam Aguiar.
Posibilidades
En este confuso e inesperado panorama, crece la posibilidad de que la acefalía termine derivando en una renuncia de Forstmann y el posterior regreso a su banca de Daniel Peralta, quien en un panorama político totalmente distinto tomó licencia para dirigir la intervención de Yacimientos Carboníferos Río Turbio.
Pase lo que pase, nadie duda en Río Gallegos de que las órdenes en Santa Cruz llegan desde la Casa Rosada, con origen en el despacho presidencial, dirigidas directamente al ministro de Gobierno, Daniel Varizat.
Cabe recordar que Sancho accedió al control del Ejecutivo santacruceño luego de que a mediados de marzo se retirara el justicialista Sergio Acevedo, quien renunció al cargo en disconformidad por el poco margen de gestión que le dejaba Kirchner; incomodidad que tuvo su punto límite en la grave revuelta de activistas petroleros de febrero de este año en Las Heras, la cual terminó con el asesinato del policía Jorge Sayago.




Dejá tu comentario