Buenos Aires - El cuestionado intendente de Pinamar, Roberto Poretti, apelará hoy ante la Cámara de Casación la orden de detención en su contra, en un intento de volver a esquivar la posibilidad de un arresto, en el marco de la causa que lo investiga por el cobro de supuestas coimas a empresarios de la noche. El jefe comunal kirchnerista -sobre quien pesa una orden de suspensión en el cargo- está acusado del supuesto delito de extorsión, que no es excarcelable, y en el caso de que Casación avale la decisión de la Cámara de Apelaciones, que denegó la solicitud planteada, será detenido. Por su parte, Aldo Leonian, ex secretario de Gobierno y también imputado por el presunto pedido de coimas para habilitar locales bailables, permanece en un apart de Pinamar, de su propiedad, donde cumple con el régimen de prisión domiciliaria a causa de sus problemas de salud.
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Porretti apeló el jueves último ante la Corte Suprema bonaerense la suspensión en su contra por 90 días que determinó el Concejo Deliberante, amparándose en el artículo 263 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, que deja sin efecto esa medida hasta tanto no se expida el tribunal. Ahora, la Corte provincial tiene 30 días para pronunciarse sobre el planteo, aunque puede prorrogar el plazo por otro período similar. El Concejo de Pinamar suspendió al intendente semanas atrás, al sostener que su conducta es lesiva a los intereses del patrimonio del municipio. Por otra parte, el titular del Concejo Deliberante, Rafael De Vito -quien asumiría la intendencia si Porretti resulta detenido o si la Corte avala la suspensión-, intimó al jefe comunal para que se retracte por las declaraciones en su contra sobre el negocio del narcotráfico y la noche, y advirtió que, en caso contrario, presentará una querella.
Plebiscito
El jefe comunal, a su vez, había anunciado que buscará convocar a un «plebiscito popular» para que «la sociedad» decida si continúa en el cargo. El escándalo que puso en jaque a Porretti estalló el 12 de febrero último, cuando la Justicia de Dolores ordenó su captura y la de su secretario Leonian, tras la denuncia de dueños de un complejo bailable, que los acusaron de pedirles coimas. Luego de que la Justicia rechazara en dos oportunidades su pedido de eximición de prisión, la situación penal del intendente se complicó y su suerte quedó en manos de la Cámara de Casación. En caso de que ese tribunal rechace la apelación presentada por los aboga- dos de Porretti, éste sería detenido. Porretti había triunfado en las elecciones de octubre pasado, relegando a un segundo lugar al vecinalista y pluriintendente Blas Altieri. Sin embargo, pronto su gestión se sumió en la polémica y la crisis, de la mano de la denuncia de los dueños del complejo bailable Ku/El Alma.
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