«La simple contrastación de los plazos anunciados para la puesta en marcha de la reforma con la realidad de los tiempos que demandan los nombramientos anunciados y las infraestructuras necesarias para su funcionamiento denuncian de manera inequívoca la debilidad e inconsistencia del proyecto», remarcaron los abogados bonaerenses. La iniciativa de Solá -que ayer fue formalmente presentada a la Corte por el ministro de Justicia, Eduardo Di Rocco- apunta a triplicar los juicios orales y a reducir la cantidad de recursos de apelación, para incrementar el número de sentencias firmes y reducir la cantidad de presos sin condena. Según los cálculos del Ejecutivo, las medidas entrarían en vigencia durante el primer trimestre de 2007 e incluyen, además, la transformación de los tribunales tripartitos en unipersonales -pasarían de 70 a 210-, así como la eliminación del Tribunal de Casación, con lo cual los fallos de las cámaras se apelarían directamente ante la Corte. «Una vez más, enfrentamos el riesgo cierto de que una causa inatacable, como es mejorar el desempeño del Poder Judicial, fracase a manos de la improvisación y del apresuramiento», indicaron, a su vez, los magistrados bonaerenses en el comunicado difundido ayer.
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