Según el candidato oficialista Claudio Poggi, el apellido Rodríguez Saá ‘‘no lo condiciona en absoluto’’.
San Luis (enviada especial) - Con un estilo contrapuesto al del actual mandatario Alberto Rodríguez Saá, aunque procure demostrar que llevará adelante su gestión con la misma impronta, el candidato por Compromiso Federal a gobernador Claudio Poggi asegura que, en caso de confirmarse el 23 de octubre la tendencia remarcada en las primarias del 14 de agosto -cuando sacó el 57% de los votos-, va a «cambiar lo que haya que cambiar, garantizando la continuidad de un modelo».
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El actual ministro de Gabinete recibió a este diario tomando mate cocido en su simple despacho, que poco combina con el contexto de la megainfraestructura de Terrazas del Portezuelo. Todo vidriado, con una privilegiada vista, pero algo abarrotado de papeles y apenas decorado con fotos de su esposa e hijos, Poggi aparenta así, ser al menos más conservador y un poco más austero que «el Alberto». «Vamos a darle a San Luis una impronta adicional, no diferente. No estoy condicionado por nadie, pero valoro tenerlos de mi lado», afirma para echar por tierra cualquier posibilidad de modificar el rumbo marcado por los hermanos Adolfo y Alberto Rodríguez Saá.
Se esperanza y muestra pequeños indicadores que podrían catapultar a «el Alberto» como el próximo presidente. De todos modos, termina por señalar entre las «cuestiones a revertir» la relación con Cristina de Kirchner. Con sumo cuidado, se apura a descartar por completo que eso signifique o requiera un acuerdo partidario. «El ciudadano puntano valora todo lo hecho y quiere mantenerlo. Y los cambios que haya que hacer, los vamos a hacer nosotros mismos», ratifica.
Periodista: ¿Cuáles son los cambios que plantea para su gestión en caso de ganar las elecciones?
Claudio Poggi: Todos los días hay que hacer cambios. Nosotros vamos a darle una impronta adicional, no diferente. Un tema al que tenemos que apuntar es la frecuencia aérea, estamos casi aislados y eso nos perjudica económicamente. Y vamos a profundizar la política de inclusión digital, y a sumar a todo lo que se está haciendo en materia de vivienda. Hoy la mitad de la población de la provincia vive en casas construidas por el Estado provincial con cuotas de 60 y 90 pesos. Pero la población creció más de la media nacional en los últimos años, entonces hay que acompañar ese proceso con una política más agresiva.
P.: Es como un caballito de batalla.
C.P.: Las viviendas tienen un fuerte contenido de subsidio estatal, es una política social fuerte y de redistribución de la riqueza. Y lo hicimos con el 1% del Presupuesto nacional. ¿Cómo? El problema no es de dónde saca la plata San Luis para hacer todo lo que hace, el problema es qué hacen los otros con la plata.
P.: ¿Es difícil ponerse al hombro una provincia donde el apellido Rodríguez Saá es muy fuerte?
C.P.: El desafío es muy grande. Nuestro eslogan de campaña es «Un cambio y seguimos». No me siento condicionado en lo absoluto, me siento capacitado y con muchas ganas de ser gobernador. Con 47 años, tengo 20 de experiencia en la administración pública.
P.: ¿Cómo piensa que va a ser su relación con el Gobierno nacional?
C.P.: Nuestro candidato Alberto Rodríguez Saá tiene chances de llegar a la segunda vuelta y competir por la Presidencia de la Nación. Lo mejor que le puede pasar al país, porque todo lo que él hizo en San Luis es perfectamente portable a un modelo nacional.
P.: Pero Cristina de Kirchner sacó el 50% en las primarias.
C.P.: Pero más de un millón de personas no votaron y creo que ni (Eduardo) Duhalde ni (Ricardo) Alfonsín van a obtener el 12% que lograron en las primarias. Sólo quedan (Hermes) Binner y el que está en franco crecimiento es el Alberto. No está definido el futuro presidente de los argentinos. De cualquier forma, la relación que uno debería tener con el Gobierno nacional es de respeto institucional. Soy una persona conciliadora que busca consenso y diálogo y se me ocurre que de la otra parte también debería ser así.
P.: ¿San Luis fue excluido del proyecto nacional?
C.P.: Estamos excluidos simplemente porque no nos llegan los recursos nacionales que nos corresponden. Mientras muchas le deben al Estado nacional, el Estado nacional le debe dos presupuestos a San Luis. No hemos sido bien tratados en estos 8 años de gestión nacional. Aspiramos a que esa situación se revierta.
P.: ¿Hay posibilidades de que se repita lo que pasó en Chubut con el pase de Martín Buzzi al kirchnerismo?
C.P.: En absoluto, nuestra base es supersólida. El ciudadano puntano valora todo lo hecho y quiere mantenerlo. Y los cambios que haya que hacer, lo hagamos nosotros mismos.
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