Nadie garantiza que fondos extra permitan sanear carencias en el sector de la obra pública.
Avidos de financiamiento adicional, los gobernadores pulen por estas horas el destino que les darán a los recursos que ya reciben -o lo harán- en materia de distribución del 30% de las retenciones a la soja, por inspiración de Cristina de Kirchner y su Fondo Federal Solidario (FFS). Los mandatarios ya activaron conversaciones con los intendentes para intentar consensuar las obras más urgentes. En rigor, también los jefes comunales recibirán una tajada adicional de fondos, a partir de la obligación de los Ejecutivos provinciales de coparticipar a las comunas al menos el 30% de lo que recibirán sus arcas. Dadas las amplias urgencias que sufre el interior en materia de obra pública -alcanzada por los efectos de la crisis financiera internacional-, la lluvia de recursos -de cerca de $ 6.520 millones anuales- permitirá financiar un amplio abanico de obras de «infraestructura social» -reclamadas a viva voz por los intendentes- que incluye la construcción de viviendas, escuelas y hospitales, además de redes de agua potable y cloacas y de tareas de pavimentación. En todos los casos, se trata de trabajos de fuerte impacto en materia de creación de fuentes de trabajo, vitales sobre todo para un año electoral. Muy a pesar de los gremios, el goteo de recursos -que arrancó el pasado miércoles, sólo para el caso de los distritos que ya adhirieron al FFS- no podrá ser utilizado para el pago de sueldos u otros gastos corrientes y, en cambio, deberá ser aplicado sólo a obras de infraestructura. Veamos algunas postales que muestran en qué áreas los gobernadores apuestan a hacer hincapié: - Buenos Aires: el justicialista Daniel Scioli -quien aguarda la adhesión de la Legislatura para que arranquen las remesas, que por año sumarían cerca de $ 1.408 millones- anticipó que los recursos «se volcarán a obras de infraestructura social: cloacas, agua potable, asfalto y viviendas». - Chaco: en sintonía, el también peronista Jorge Capitanich remarcó que la lluvia de fondos «implica gran cantidad de obras en materia de ampliación y refacción de escuelas, centros de salud y hospitales, agua potable y cloacas». - Chubut: según el justicialista Mario Das Neves, «independientemente de destinar esos ingresos a infraestructura y obras de saneamiento», la intención es derivar «recursos a todo el sector productivo». - Río Negro: el ministro de Hacienda del radical K Miguel Saiz, Pablo Verani, anticipó que el FFS financiará obras públicas originariamente solventadas por el Fondo Hídrico, Rentas Generales e Infraestructura Educativa. - Mendoza: «Esta plata se deberá invertir en escuelas, obras de saneamiento y en todo aquello que mejore la vida de los ciudadanos», aseguró el peronista Celso Jaque, además de destacar que se trata de obras que «generarán mucha mano de obra». «Creo que hay que cuidar el empleo y sostenerlo porque se vienen meses muy difíciles», resaltó. - Salta: con los cerca de 19 millones de pesos que recibirá hasta fin de año, la capital salteña financiará fundamentalmente obras de pavimentación en distintos puntos de la ciudad. - Misiones: el mandatario del Frente Renovador, Maurice Closs, destinará los recursos del fondo de la soja a las obras de infraestructura social, como viviendas, escuelas, agua potable y cloacas.
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