El tema es conflictivo desde un principio, ya que la obra eléctrica requiere, según las aspiraciones de Nación, que Mendoza destine unos $ 263 millones, pero la Legislatura local acaba de aprobar un proyecto para que los fondos destinados a Comahue-Cuyo tengan un tope de $ 145 millones. Le falló esta vez el pálpito a Kirchner, que quizás imaginó al gobernador mendocino, Julio Cobos, en permanente genuflexión como agradecimiento por el duro embate del santacruceño lanzado ayer contra el titular de la UCR nacional y rival de interna de Cobos, Roberto Iglesias, luego de que éste criticara la reforma del Consejo de la Magistratura. De nada sirvió que el secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, viajara el martes pasado a la provincia, enviado por el ministro de Planificación, Julio De Vido, para exigir que Mendoza ponga todo el dinero, sin el límite que al final se votó favorablemente. La reticencia de los legisladores mendocinos, avalada por el oficialismo que responde al gobernador Julio Cobos, se funda en que ellos entienden que la Nación podría financiar la obra por completo y no sólo los $ 300 millones que dijo estar dispuesta a destinar. «Se trata de una obra federal, que beneficia a varias provincias ya a sistema interconectado. La Nación, en lugar de venir a ponernos condiciones, debería revisar donde pone la plata. Cómo puede ser que ahora pongan un límite de $ 300 millones, pero uno se entera de que transfieren $ 3.000 a Santa Cruz», se descargó ayer ante este diario el presidente de la Cámara de Diputados, el radical Raúl Vicchi. El tema reviste cierta complejidad, ya que el dinero federal en cuestión surge del llamado fondo Salex, que se reúne a partir de la diferencia entre lo que vale la energía en origen y lo que se vende en destino y se deposita en una cuenta llamada de Excedentes por Restricción a la Capacidad de Transporte. Al parecer, este fondo contaría hoy con unos de $ 510 millones, pero la intención de Kirchner apuntaría a utilizar los $ 200 restantes de lo que se destinaría a Mendoza para la construcción de una línea eléctrica en Pico Truncado, Santa Cruz. «Cameron vino a la provincia a decir que si no poníamos $ 263 millones se llevaba la plata a otro lado. Bueno, que lo haga, pero que asuma la responsabilidad», dijo Vicchi, que también critica que el emisario nacional sólo se reuniera con el bloque PJ. ón El oficialismo radical aprobó por mayoría simple el miércoles pasado una ley que le permite al Poder Ejecutivo pedir un préstamo por $ 145 millones para construir la línea Comahue-Cuyo. Esa cifra marca el tope de fondos que Cobos está dispuesto a destinar a la obra y se opone al expreso pedido lanzado desde Nación a través de Cameron. «Mendoza pone el dinero que le corresponde, pero es la Nación la que debe asumir el resto de la responsabilidad. La Nación se ha acostumbrado a que sea la provincia la que financie obras nacionales. Tienen el concepto de que ésta es una provincia rica. No vemos mucha diferencia entre este gobierno o el de (Eduardo) Duhalde o el de sus antecesores. Además, es una lástima que el PJ se dedique a resaltar cuestiones internas sin mirar en el espejo propio», había sostenido Vicchi al final de la sesión del miércoles, según publicó el local «Diario Uno». Por su parte, desde la oposición peronista, se señaló que destinar sólo $ 145 millones equivaldría a postergar la obra y hacer correr riesgo la concreción de la línea eléctrica, tal como advirtió Cameron. Comahue-Cuyo es un tendido eléctrico de 708 kilómetros, proyectado entre Neuquén y el Gran Mendoza para mejorar la capacidad de distribución de energía en la mitad del país. Además, bajaría el costo de la energía. Esta línea es uno de las promesas pendientes entre Mendoza y la Nación, ya que Kirchner la prometió en 2004, cuando anunció inversiones por $ 700 millones. Luego de esto, aportó fondos, pero meses más tarde la desfinanció.
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