Tras una jornada de febriles negociaciones contrarreloj, la Cámara de Senadores bonaerense analizaba anoche el Presupuesto provincial 2019 y la ley impositiva remitidos por María Eugenia Vidal, y se esperaba su remisión a Diputados.
Tras una jornada de febriles negociaciones contrarreloj, la Cámara de Senadores bonaerense analizaba anoche el Presupuesto provincial 2019 y la ley impositiva remitidos por María Eugenia Vidal, y se esperaba su remisión a Diputados.
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En Cambiemos confiaban en una sanción en la madrugada, a fuerza del respaldo del Frente Renovador de Sergio Massa, del PJ y de parte de la kirchnerista Unidad Ciudadana. Un pelotón con el cual el oficialismo apostaba a cosechar también el aval al endeudamiento por $68.500 millones, que requiere del apoyo de los dos tercios.
El inicio de las sesiones simultáneas estaba previsto para las 14 y las 15, respectivamente. Sin embargo, la pulseada de Cambiemos con la oposición postergó los tratamientos, cuarto intermedio mediante sin horario de reanudación, y la discusión en la Cámara alta arrancó recién pasadas las 21.30.
Con el jefe de Gabinete, Federico Salvai, como principal negociador con la oposición, el Gobierno de Vidal destrabó apoyos a fuerza de ceder fondos para contener el malestar de los intendentes -ajenos e, incluso, propios-, de hilvanar acuerdos con rebote en el electoral 2019, y de discutir reparto de cargos.
Una de las llaves centrales que garantizó el respaldo del massismo se dio de la mano de la conformación de una Comisión Especial Bicameral para estudiar la posibilidad de modificar el Régimen Electoral bonaerense, con la mirada puesta en evaluar “la factibilidad jurídica y operativa de un desdoblamiento de la fecha para la elección de intendentes, concejales y consejeros escolares”. Una ingeniería que formó parte de conversaciones telefónicas entre Vidal y Massa.
“Es una comisión bicameral para analizar el desdoblamiento municipal, si es constitucional o no, y no es vinculante”, aclararon desde el entorno de la gobernadora. Y arriesgaron que “va a salir inconstitucional”.
Pero además hubo concesiones en materia de recursos, ya que fue retocado el proyecto de presupuesto original, que contenía una derivación a los intendentes del pago de subsidios al transporte, tarifa social eléctrica y costos del CEAMSE, producto de la poda en las remesas nacionales tras el acuerdo de Argentina con el FMI.
Finalmente, la Provincia no se hará cargo del 100% de los subsidios, sino “del equivalente a 2018”. “Lo que surja extra quedará a cargo de los municipios”, dijeron desde filas de Cambiemos a este diario.
También fue borrado el tope del 38% a la suba de tasas municipales, en línea con aumento del Impuesto Inmobiliario Rural y Urbano.
En el juego de tensiones estuvo incluido también el reparto de cargos en el Tribunal de Cuentas y en el directorio del Banco Provincia. Un punto que destrababa respaldos del kirchnerismo, que se quedaba con un lugar en el Bapro.
Tras las intensas discusiones, finalmente la administración de Vidal logró asegurar el aval para el endeudamiento solicitado, por $ 68.500 millones, que inicialmente corrió peligro de ser separado del paquete inicial.
Desde temprano, la Legislatura fue blindada por un fuerte operativo de seguridad, que incluyó la participación de unos 1.000 efectivos.
La movilización de gremios, organizaciones sociales y trabajadores de Astilleros Río Santiago, en tanto, transcurrió finalmente sin incidentes, en el marco además de un nuevo paro ayer de los gremios docentes.
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