28 de agosto 2006 - 00:00

Dura advertencia de Lavagna a provincias

Para el ex funcionario de Néstor Kirchner, la fuerte caída del superávit primario que se empieza a manifestar en las finanzas del interior del país enciende una luz de alarma que está siendo ignorada por el gobierno nacional.
«Una de las cuestiones que más lamento es que las provincias estén perdiendo el superávit fiscal conseguido en los últimos tres años», aseguró, en declaraciones publicadas por «La Mañana de Córdoba».
Para el hombre que hoy codician tanto radicales como peronistas que se ubican en la vereda de enfrente de Kirchner, es central que las provincias conserven el superávit fiscal porque les proporciona un «alto y saludable» grado de autonomía frente al gobierno central.
En este marco, afirmó que «sólo basta con recordar que la Nación pudo independizarse del Fondo Monetario Internacional justamente por su superávit fiscal, que le permitió cierto margen de maniobra indispensable para el crecimiento de un Estado».
«Si esta situación no cambia, volveremos a vivir lo que me tocó experimentar cuando asumí como ministro de Economía en abril de 2002, cuando los gobernadores hacían cola frente al ministerio para pagar salarios, con algunas excepciones (como las provincias que reciben regalías petroleras)», enfatizó.
Lavagna formuló las advertencias el pasado viernes en la capital cordobesa, tras disertar en un acto organizado por la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola.
Se trata de un escenario que, claro está, es seguido con preocupación por los gobernadores, ante la caída en el nivel de los ahorros que muestran este año sus arcas (que, por caso, durante el primer trimestre fue de cerca de 33%, respecto de igual período de 2005).
Incluso ya algunos mandatarios admiten que cerrarán 2006 con déficit fiscal, como ya lo hizo público nada menos que el bonaerense Felipe Solá.
En este delicado terreno incide la preocupante escalada de nuevos reclamos salariales, que genera más presión en las provincias, donde ya más de la mitad del Presupuesto se destina al pago de sueldos.
Pero complica además a los gobiernos un condimento adicional: la obligación de cumplir con los preceptos de la Ley de Responsabilidad Fiscal, que desde enero de 2005 pone un cepo al gasto y al endeudamiento de las provincias.
Por eso los gobernadores reclaman, cada vez con más insistencia, una asistencia financiera especial de Nación para pagar sueldos, o la discusión de una nueva Ley de Coparticipación Federal, que les reditúe una mayor tajada en el reparto de tributos.
Respecto del primer punto, en las últimas horas el ministro de Educación, Daniel Filmus, dio una pauta acerca de cuál será el comportamiento de Kirchner. «La discusión salarial es un tema provincial», dijo desde Mar del Plata.

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