19 de enero 2007 - 00:00

El agua amenazaba a Formosa y a Corrientes

En Formosa, por caso, un incremento inusual en el caudal del río Pilcomayo se aguarda para las próximas horas, por lo cual el gobierno de Gildo Insfrán activó mecanismos de emergencia para las zonas donde impactarían los desbordes. 

En Corrientes, en tanto, Defensa Civil sigue con lupa la creciente que evidencia el río Paraná. «Se está trabajando ante posibles situaciones que puedan devenir en una creciente fuera de lo normal», aseguró el director del organismo, Francisco Espinosa, además de aclarar que «el nivel se estaría normalizando en la próxima semana».

En lo que respecta a Tucumán, el titular de la cartera de Interior desembarcó en la provincia con el compromiso bajo el brazo de enviar «en forma inmediata» 5 millones de pesos para atender la crítica situación desatada por el temporal registrado días atrás.

Luego de recorrer en helicóptero junto con el gobernador José Alperovich las zonas afectadas por la crecida de ríos y arroyos, Fernández aclaró que el destino de los fondos dependerá de «las políticas propias de la provincia». Para avanzar en ese sentido, Kirchner recibirá al mandatario tucumano el próximo martes.

Fernández negó que una situación como la que sufre Tucumán pueda ser evitada, «con semejante lluvia, toda junta, sobre todo en una provincia que en los últimos 30 años padeció una desinversión fenomenal ». Para el ministro, en el futuro el gran desafío será «cómo se controla el agua que viene de Santiago del Estero, la que sale de Tucumán a Córdoba, y cómo la que retorna de Córdoba» por medio de la cuenca de los ríos Salí- Dulce, que desemboca en Mar Chiquita.

Por su parte, el ministro de Salud nacional, Ginés González García, quien también viajó a Tucumán, aseguró que «se montó un operativo sanitario intensivo en la etapas de asistencia y prevención», aunque aclaró que «para estar tranquilos en términos sanitarios tenemos que esperar 60 días».

  • En Salta


  • En Salta, en tanto, el gobierno de Juan Carlos Romero dispuso un «puente aéreo» hacia el norte provincial, en el marco de un plan sanitario destinado a la población afectada por la creciente del río Pilcomayo, en la localidad de Santa Victoria Este y en varios parajes del departamento Rivadavia.

    Según el ministro de Salud Pública local, José Luis Medrano, con el «puente aéreo se ponen a disposición los vuelos sanitarios para solucionar de inmediato los problemas de salud que superen la capacidad de respuesta de los servicios hospitalarios de las localidades afectadas».

    Ayer Romero, al frente de la asistencia del gobierno provincial, sobrevoló la zona afectada, tras mantener horas antes un encuentro con el comité de emergencia, en alerta porque la creciente que se anuncia podría superar los máximos niveles registrados en las últimas décadas.


  • En Santiago del Estero, en tanto, más de un centenar de personas, en su mayoría agricultores de condiciones humildes, comenzó ayer a retornar a sus hogares tras el paulatino descenso del agua en el río Dulce.

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